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Qué ver y qué hacer en 5 días en Roma

5 días en Roma serán más que suficientes para descubrir la ciudad y visitar sus museos y monumentos. Te propongo un itinerario para recorrer Roma en 5 días.

Alex Grande

Alex Grande

16 de abr. de 2021 • Lectura de 19 minutos

Qué ver y qué hacer en 5 días en Roma

Vistas de Roma | ©Christopher Czemrk

Roma promete aventura vayas el tiempo que vayas. Sin embargo, cinco días son la medida exacta de un viaje perfecto a Roma: puedes pasear tranquilamente por sus calles, ver todos sus lugares de interés y algunos rincones secretos y tomarte tu tiempo para disfrutar realmente de la ciudad en lugar de ir corriendo de un sitio a otro.

Es fácil hacer un itinerario de cinco días en Roma en el que cada día es imprescindible, pero sólo si sabes qué ver cada día. Dedicarle tiempo a la Ciudad Eterna es algo que se recompensa con creces, y en las siguientes líneas voy a contarte por qué.

Pero antes de empezar, debes tener en cuenta algo que quizás no sepas: en un viaje de 5 días a Roma vas a usar bastante el transporte público y visitar un buen número de atracciones para las cuales necesitas entrada. Si tienes el tiempo un poco justo para organizar tu viaje, o simplemente te gusta la comodidad de los pases turísticos, te recomiendo comprar un Roma Pass.

Puedes comprar un Roma Pass de 48 o 72 horas de duración, e incluye la entrada al Coliseo, el Castel Sant’Angelo, los Museos Capitolinos, la Galería Borghese y un montón de sitios más, además de permitirte viajar gratis en transporte público.

1. Día uno: Los monumentos principales de Roma y un paseo por el barrio judío

Visita al Coliseo

El Coliseo | ©Unsplash
El Coliseo | ©Unsplash

Según mi experiencia, empezar un viaje a Roma por el Coliseo y el Foro Romano es una forma espectacular de asomarte por primera vez al lado más grandioso de la ciudad, el de sus monumentos y ruinas imperiales.

Independientemente del tiempo que vayas a estar en Roma, lo mejor es comprar tus entradas para el Coliseo con antelación, lo que te permite ahorrarte la cola de la taquilla. Tendrás que esperar cola para entrar, ya que este monumento recibe una grandísima afluencia desde que abre hasta que cierra. Por ello, lo mejor es ir lo más pronto posible.

Otra opción es hacer un tour guiado del Coliseo, con el que no tienes que esperar cola para acceder al monumento y cuentas con la narración de un guía especializado en Historia Antigua.

De cualquier forma, lo bueno es que las entradas al Coliseo, ya sean para hacer una visita por tu cuenta o hacer un tour, incluyen el acceso al Foro Romano, con lo que tienes un pequeño dos por uno con el que ahorrar tiempo en la siguiente visita.

Ten en cuenta que si has comprado el Roma Pass tienes que reservar tu entrada para el Coliseo y lo mejor es hacerlo cuanto antes para asegurarte la primera franja horaria de la mañana.

Para ir al Coliseo, ve en metro hasta la parada de Colosseo (línea B de metro) y nada más salir tendrás a tu izquierda la repisa sobre la que tanta gente se hace una foto. El horario de apertura del Coliseo es de 8:30 de la mañana a 19:00 de la tarde. Los días 25 de diciembre y 1 de enero está cerrado.

Foro Romano

El Arco del Triunfo en el Foro Romano | ©Unsplash
El Arco del Triunfo en el Foro Romano | ©Unsplash

Junto al Coliseo, hay un enorme sitio arqueológico conocido como el Foro Romano. Este era el centro de la antigua Roma, donde se encontraban los principales edificios de la vida política así como templos y mercados.

El Foro Romano está en lo alto del Monte Palatino, y la entrada principal está muy cerca del Coliseo. También puedes entrar por el acceso de Via di San Gregorio. Si no te apetece andar o no tienes prisa, simplemente ve a la entrada principal, donde podrás ver el impresionante Arco de Constantino, de casi 1.700 años de antigüedad.

Una vez dentro, mantén los ojos bien abiertos para ver el Arco de Tito, que se construyó para celebrar la conquista de Jerusalén, la basílica de Majencio, un lugar de reunión pública que podrás reconocer como inspiración para otros edificios de época renacentista, y los templos de Antonino y Faustina y de Vesta.

Parada para comer

Un buen plato de pasta italiana | ©Gabriella Clare
Un buen plato de pasta italiana | ©Gabriella Clare

Si te está entrando hambre, algo que puede ocurrirte literalmente a cada paso que des en Roma, te recomiendo dirigirte a la Taverna dei Quaranta, cuyo acogedor ambiente hace de este un sitio estupendo en el que disfrutar de una buena comida y descansar. Con sus techos abovedados y sus manteles a cuadros, el estilo un poco retro de este sitio va de la mano con una comida tradicional exquisita. Está en Via Claudia, 24.

Piazza Venezia y el Campidoglio

Piazza Venezia | ©Michelle Bitetto
Piazza Venezia | ©Michelle Bitetto

A primera hora de la tarde, pásate por Piazza Venezia, presidida por el monumento a Victor Manuel II (también conocido como el Altar de la Patria). Allí puedes subir a la que se conoce como la Terraza de las Cuádrigas, o popularmente ‘Roma dal Cielo’, y disfrutar de unas bonitas vistas de la propia plaza, del Foro Romano y del Coliseo.

El precio de la entrada es de 7 € para adultos y de 3,5 € para niños y adolescentes de entre 10 y 18 años, por lo que esto es una experiencia totalmente opcional aunque recomendable.

Después, sube a la colina del Campidoglio y siéntate en la plaza del mismo nombre. Su estructura ovalada, la estatua del emperador y pensador Marco Aurelio en el centro, y los bonitos edificios que la rodean la convierten, en mi opinión, en una de las más plazas bonitas de Roma, por lo que tómate tu tiempo para disfrutarla. Desde su mirador también hay unas bonitas vistas del Foro Romano.

Barrio judío

Detalles del barrio judío | ©Unsplash
Detalles del barrio judío | ©Unsplash

Después de maravillarte ante los mayores monumentos de la Antigua Roma, adéntrate en un lado muy diferente de la ciudad: el barrio judío o gueto de Roma.

El barrio judío de Roma es un lugar muy tranquilo en el que lo ideal es perderse por sus callejuelas: ubicado junto al Tiber, en sus rincones reina la paz y por arte de magia se te olvidará que en realidad estás muy cerca del multitudinario Coliseo.

En tu paseo por el barrio judío, acércate a la Gran Sinagoga de Roma (la cual solo podrás visitar por dentro en un tour oficial), pásate por el Pórtico de Octavia, que en tiempos antiguos albergó una biblioteca y varios templos, y siéntate en la Piazza Mattei a disfrutar del rumor del agua de la encantadora Fuente de las Tortugas.

Piazza della Bocca della Verità

La Bocca della Verità | ©Unsplash
La Bocca della Verità | ©Unsplash

La plaza de la Bocca della Verita, a un corto paseo desde el barrio judío, alberga una de las curiosidades más populares de Roma, en el interior del pórtico de la preciosa iglesia medieval de Santa María in Cosmedin. Se trata, cómo no, de La Bocca della Verità, una imagen tallada en mármol que representa el rostro de un hombre con la boca abierta.

Si has visto ‘Vacaciones en Roma’ de Audrey Hepburn, te acordarás de la escena en la que mete la mano al instante. Según la leyenda, la Bocca della Verità sabe reconocer a los mentirosos y es por ello que les arranca la mano de un mordisco a aquellos que la hayan introducido en su boca.

En la misma plaza también puedes ver otros puntos de interés menor, como el Templo de Hércules, el Templo de Portunus y el Arco de Jano.

Después, puedes dar un paseo y volver al barrio judío a cenar y tomar algo. Te recomiendo que pruebes el famoso plato de alcachofas a la judía que se sirve en la mayoría de los restaurantes de la zona, aunque si quieres una recomendación ve a Giggetto al Portico d’Ottavia, en Via del Portico D’Ottavia 21/a-22, donde sirven esta tradicional receta además de una pasta riquísima.

Día 2: Paseo por Piazza Navona, el Panteón y las calles del centro de Roma

Panteón

El Panteón | ©Christopher Czermak
El Panteón | ©Christopher Czermak

La Piazza della Rotonda es el hogar de uno de los lugares más interesantes y bonitos de toda la ciudad: el Panteón de Agripa, también conocido como la iglesia de Santa Maria Rotonda.

En el siglo VII, el que se había construido como templo dedicado al conjunto de las deidades romanas fue convertido en iglesia católica y así ha llegado a nuestros días el edificio mejor conservado de la Antigua Roma.

El Panteón es toda una maravilla arquitectónica, y en su interior tendrás la sensación de haberte transportado a otro mundo. El primer instinto al entrar es mirar hacia arriba y maravillarse ante la cúpula y la apertura redonda en lo más alto de ella, un óculo que permite la entrada de la luz solar y crea una atmósfera mágica que llena todo el espacio.

La opulencia de las paredes del Panteón incluye tumbas monumentales de reyes italianos y del artista Rafael, además de cuidados mosaicos y esculturas que brillan con una luz especial.

La entrada al Panteón es gratuita, por lo que simplemente accede a su interior desde la plaza y prepárate para disfrutar. Al salir, te recomiendo dar una vuelta al exterior del edificio para comprender realmente lo increíble que es la estructura de este templo.

Paseo por las plazas más bonitas

Piazza Navona | ©Grabiella Clare
Piazza Navona | ©Grabiella Clare

Después de visitar el Panteón, date una vuelta por las plazas de alrededor. Las más bonitas son la Piazza di Petra, que tiene unas ruinas muy bonitas y un ambiente bastante animado, la Piazza della Minerva y la Piazza Sant'Eustachio, famosa entre otras cosas por Sant'Eustachio Il Caffè, una cafetería que sirve uno de los mejores espressos de todo Roma.

Piazza Navona es una de las plazas más famosas de toda Italia, y no es para menos: ya sea por sus tres impresionantes fuentes, de las cuales la más bonita es la Fontana dei Quattro Fiumi con su enorme obelisco, o por la iglesia barroca de Sant'Agnese in Agone que ofrece un bonito telón de fondo al paseo por la plaza.

Repartidos por la plaza encontrarás restaurantes, bares, cafeterías y artistas callejeros que animan a turistas y locales, casi como en cualquier plaza principal de una ciudad grande.

La forma ovalada de la plaza se debe a que en este lugar se encontraba en la antigüedad el Estadio de Domiciano, un lugar destacado de la vida pública en la Roma imperial donde se celebraban festivales y eventos deportivos.

Dar un paseo por Piazza Navona es un clásico de cualquier itinerario por la Ciudad Eterna que se precie, para disfrutar de la belleza de su arquitectura mientras respiras el ambiente de Roma.

Parada para comer

Fiametta | ©Ristorante Fiametta
Fiametta | ©Ristorante Fiametta

Cerca de Piazza Navona, en Piazza Fiammetta, 10, está el Ristorante Fiammetta, una trattoria escondida en una calle de tiendas de antigüedades. Tiene bastante sentido, ya que este restaurante mantiene toda la calidad, el sabor y el buen hacer de la comida romana de toda la vida.

Puedes comer tanto dentro como fuera del local en una terracita muy acogedora y por un precio no muy exagerado, de unos 20 o 25 € por persona. Totalmente recomendado.

Campo de’ Fiori

Campo de’ Fiori | ©Wikimedia
Campo de’ Fiori | ©Wikimedia

Después de comer y tomar un café, vuelve a Piazza Navona y camina hacia el sur por Via della Cuccagna, en dirección al Palazzo Braschi, un antiguo palacio que hoy es el conocido como Museo de Roma.

Continúa hasta Corso Vittorio Emanuele y cruza la calle hasta llegar a la Via dei Baullari, en cuyo final se encuentra la plaza de Campo de’ Fiori.

Durante el día es un bullicioso mercado y por la noche se convierte en una zona donde salir a tomar algo. En el mercado puedes encontrar todo tipo de alimentos e incluso puestos de flores, ya que en realidad está bastante orientado a turistas pero aún así puedes encontrar algún producto gastronómico típico de calidad.

En este lugar se solían llevar a cabo las ejecuciones públicas, por ello en el centro de la plaza hay una estatua del astrónomo Giordano Bruno, condenado por sus estudios cosmológicos.

Trastévere

Trastevere | ©Shutterstock
Trastevere | ©Shutterstock

Desde Campo de’ Fiori, estás a un corto paseo de la última parada del día: Trastévere. Dirígete a la esquina sureste de la plaza, justo enfrente de por donde entraste (te recomiendo usar la orientación de la estatua de Giordano Bruno como punto de referencia). Ve por Via dei Giubbanari hasta el estrecho callejón de Via dell'Arco del Monte.

Si aquí miras hacia abajo podrás ver el Ponte Sisto a lo lejos. Sigue por la Via dell'Arco del Monte y cruza el puente para pasar al otro lado del Tíber.

Gira a la izquierda y sigue por Via del Moro hasta el final de la calle, y a la derecha tendrás la Piazza di Santa Maria in Trastevere, la plaza principal de este famoso barrio. En ella está una de las atracciones turísticas más interesantes de Roma, la emblemática basílica de Santa María in Trastevere, que sin duda merece la pena visitar para maravillarse ante los impresionantes mosaicos del interior.

Trastévere es un barrio maravilloso por el que pasear y disfrutar de la tarde, ya sea en los alrededores de la Isola Tiberina o en la terraza de algún bar.

Terraza del Gianicolo

Mirador del Gianicolo | ©Wikimedia
Mirador del Gianicolo | ©Wikimedia

Después de recorrer el Trastevere, y si aún estás a tiempo de ver el atardecer, te recomiendo subir al Gianicolo y disfrutar de la puesta de sol sobre Roma. La Fontana dell'Acqua Paola, frente a la cual está el mirador más popular, es la dirección a la que debes poner rumbo, a unos 15 minutos andando desde la Piazza di Santa Maria en Trastevere.

Si por el contrario se te ha hecho tarde o no quieres andar más, te recomiendo relajarte con una Peroni y una pizza en la terraza de la pizzería Ai Marmi, en Viale di Trastevere, 53-59. Aunque el ambiente allí es de todo menos tranquilo, probarás una de las pizzas más deliciosas de toda Roma, bien merecida para después de un día de caminata.

3. Día tres: La grandiosidad del Vaticano y la Galería Borghese

Museos Vaticanos

La Capilla Sixtina en los Museos Vaticanos | ©Wikimedia
La Capilla Sixtina en los Museos Vaticanos | ©Wikimedia

Mucha gente visita el Vaticano nada más aterrizar en Roma, y no es para menos. En este minúsculo país podrás encontrar dos de los lugares más importantes del mundo occidental, tanto para la Historia del Arte como para el culto católico.

Uno de ellos es los Museos Vaticanos, un fastuoso museo en el que además de una impresionante Sala de los Mapas y la Pinacoteca Vaticana, en la que se exponen obras de Rafael, Caravaggio y Da Vinci, puedes ver la famosísima Capilla Sixtina y quedarte con la boca abierta ante los frescos de El Juicio Final de Miguel Ángel.

Te recomiendo dedicarle un buen rato a descubrir todo lo que esconde este lugar. Además de las salas ya mencionadas, pasa por la Galleria Chiaramonti, repleta de esculturas romanas, ve a ver el ‘Apolo de Belvedere’ y la sobrecogedora ‘Laocoonte y sus hijos’ en el museo Pío Clementino, las Estancias de Rafael, una serie de salas decoradas por el propio artista, y la Capilla de Nicolás V, una de las joyas de los museos Vaticanos que pasa desapercibida para muchos visitantes.

Aunque vayas a visitar los Museos Vaticanos en un viaje de 5 días a Roma y puedas tomártelo con algo de calma, sigue siendo imprescindible preparar tu visita con antelación. Te recomiendo comprar online tus entradas para los Museos Vaticanos para evitar las agotadoras colas que se forman en el acceso.

Si prefieres una visita guiada, el tour oficial de los Museos Vaticanos, te permite saltarte la cola para acceder a este lugar, y tener a tu disposición a un guía experto que va a ofrecerte una narración muy completa con la que comprender todo lo que veas.

Lo mejor para esta visita es ir lo antes posible en la mañana, incluso antes de la hora de apertura. ¿Cómo es esto posible? Con el tour Early Bird en el que podrás acceder al Vaticano antes de su apertura al público.

En esta experiencia recorrerás las salas principales de los Museos Vaticanos en un grupo reducido, y en una hora en la que todavía los turistas no pueden entrar. Disfrutar de la Capilla Sixtina en silencio es, sinceramente, una experiencia que todo el mundo debería vivir.

Si optas por un tour Early Bird del Vaticano, habrás terminado como muy tarde a las 11:00 de la mañana, lo que significa que tendrás mucho tiempo para disfrutar de la Basílica de San Pedro y del resto de la ciudad.

Los Museos Vaticanos cierran los domingos a excepción del último de cada mes (día a evitar, ya que la entrada es gratuita y por ello las aglomeraciones son masivas). El horario de apertura oficial al público es de 9:00 de la mañana a 16:00, de lunes a sábado.

Basílica de San Pedro

La Basílica de San Pedro | ©Wikimedia
La Basílica de San Pedro | ©Wikimedia

El otro lugar imprescindible para la cultura occidental que se encuentra en el Vaticano es, por supuesto, la Basílica de San Pedro: la iglesia más imponente, tanto por dentro como por fuera, del mundo entero.

Solo verla desde fuera, admirando la magnitud de la Piazza San Pietro, es un espectáculo suficiente, pero acceder a su interior es como convertirte en miniatura y transportarte al interior de un cuadro que puedes recorrer y sentir. Te va a sorprender en cada rincón, independientemente de cual sea tu fe.

No hace falta comprar entrada para acceder a la Basílica de San Pedro, pero las colas suelen ser bastante grandes especialmente hacia el mediodía. Si no quieres esperar cola, haz el tour Early Bird de los Museos Vaticanos para llegar antes, o haz un tour guiado de la Basílica de San Pedro, una vez más de la mano de un guía oficial del Vaticano, lo cual te permite saltarte la cola.

Una vez dentro, podrás maravillarte con el Baldacchino, la Piedad de Miguel Ángel, y la tumba de Alejandro VII, algunas de las joyas que se esconden en la Basílica de San Pedro, además de por supuesto su cúpula, a la cual puedes ascender para ver en detalle (y disfrutar, por fuera, de unas impresionantes vistas de Roma).

Si quieres hacer una visita a fondo por tu cuenta, tampoco puedes perderte la estatua de bronce de San Pedro, ubicada en la parte derecha de la nave central de la basílica. Se trata de una talla en bronce de época medieval, cuyo pie es besado o frotado por los miles y miles de fieles que peregrinan a la Basílica de San Pedro cada año.

También, accede a las Grutas del Vaticano, unas galerías subterráneas en las que se guardan los restos de varios papas famosos incluyendo los de Juan Pablo II. También podrás ver la tumba del propio San Pedro, ubicada justo debajo del altar principal de la basílica.

¿Cuándo visitar la Basílica de San Pedro? La verdad es que te vas a encontrar con mucha gente en esta visita vayas cuando vayas, por lo que como te indico en este itinerario lo mejor es ir después de ver los Museos Vaticanos, que si merece la pena recorrer con las menores aglomeraciones posibles. Simplemente evita los miércoles: la Basílica de San Pedro no abre hasta las 13 horas por la celebración de la audiencia papal. La basílica no abre al público los domingos.

Algo muy importante es respetar el código de vestimenta para acceder a la Basílica de San Pedro: hay que llevar hombros y rodillas cubiertos, por lo que este día deberás llevar pantalones largos y algún jersey o pañuelo, y dejar la gorra o el sombrero en la mochila.

Galería Borghese

Galería Borghese | ©Wikimedia
Galería Borghese | ©Wikimedia

Los Jardines Borghese albergan la conocidísima Galería Borghese, un museo donde puedes ver una impresionante colección de arte con algunas de las obras más famosas de Caravaggio, Rafael, o Tiziano.

Más allá de la pintura, la galería es conocida por su catálogo de esculturas, que incluye ‘Apolo y Dafne’, ‘El Rapto de Proserpina’ y el ‘David’ de Bernini y la ‘Venus Vencedora’ de Canova.

Te recomiendo comprar tus entradas online para la Galería Borghese, lo cual te permite ahorrar tiempo y evitar el tedio de esperar una cola.

Al final de tu visita puedes dar un paseo hasta la Piazza del Popolo y disfrutar de un agradable ratito a la sombra e incluso de las bonitas vistas de Roma que se tienen desde la Terraza del Pincio.

Alex’s Traveller Tip

En tu viaje de 5 días a Roma te da tiempo a hacer una excursión. Puedes visitar lo más importante de Florencia, pero te quedarás con ganas de más, o ir a Pompeya, una excursión que cabe perfectamente en un día.

4. Día cuatro: Excursión a Florencia y Pisa o Pompeya

Florencia | ©Wikimedia
Florencia | ©Wikimedia

Ya que vas a estar unos cuantos días en Roma, ¿por qué no conocer una de las ciudades más bonitas de Italia en una excursión de un día o ir a una de las ruinas más famosas del mundo?

Estoy hablando, cómo no, de hacer una excursión a la ciudad de Florencia, con su increíble catedral, y de camino pasarte por Pisa a ver su famosa torre inclinada, o explorar las ruinas de Pompeya donde se conserva una de las imágenes más fieles de la vida en el mundo antiguo. ¡Elige tu propia aventura!

Excursión a Florencia y Pisa

Florencia | ©Wikimedia
Florencia | ©Wikimedia

Esta excursión no solo te lleva a ver los sitios más inolvidables de Florencia, si no que además pasa por Pisa para conocer la icónica torre inclinada que tan famosa ha hecho a la ciudad.

Un guía local, experto en la historia de ambas ciudades, te llevará a conocer todo lo que no puedes perderte: la plaza del Duomo de Florencia, el Palazzo Strozzi, el Ponte Vecchio, y la Galleria dell’Accademia, donde podrás ver al famosísimo David de Miguel Ángel (en caso de que selecciones esta opción al reservar la experiencia).

La visita a Pisa se centrará en llevarte a conocer la torre y sus alrededores.

La excursión incluye el viaje de ida y vuelta en un autobús con aire acondicionado, pero no la comida.

La excursión de día completo a Florencia y Pisa desde Roma tiene un duración aproximada de 13 horas y un precio de 103 €, y es una forma perfecta de incluir una escapada en tu viaje a Roma ya que no tendrás que organizar nada, simplemente encontrarte con tu guía en el punto de encuentro y empezar a disfrutar.

Si quieres preparar esta excursión por tu cuenta o contar con otras opciones para visitar Florencia, te recomiendo leer este artículo en el que te cuento todo lo que debes saber: Excursiones a Florencia desde Roma.

Excursión a Pompeya

Pompeya | ©Wikimedia
Pompeya | ©Wikimedia

La otra opción para una excursión desde Roma es ir a Pompeya y descubrir la historia de este lugar y lo que allí aconteció hace casi dos mil años.

En esta excursión de un día a Pompeya y Vesubio desde Roma subirás hasta el Vesubio, un volcán activo desde cuyo cráter tendrás unas vistas impresionantes. Después te llevarán a comer a un restaurante de pizza napolitana y por la tarde recorrerás las ruinas de Pompeya y todos sus sitios arqueológicos.

Para descubrir otras excursiones a Pompeya o conocer a fondo qué es lo que no puedes perderte una vez allí, te recomiendo leer esta completa guía sobre esta experiencia: Excursión a Pompeya desde Roma.

5. Día cinco: descubre las joyas ocultas de Roma y despídete de la ciudad por todo lo alto

Castel Sant’Angelo

Castel Sant’Angelo | ©Wikimedia
Castel Sant’Angelo | ©Wikimedia

A diez minutos andando de Piazza Navona está el Castel Sant’Angelo, al otro lado del Tíber cruzando el precioso Ponte Sant’Angelo. Se trata de un majestuoso edificio que se construyó como mausoleo para el emperador Adriano, y a lo largo de su historia ha servido de fortaleza para papas y hoy en día de museo para visitantes.

Merece la pena pasar la mañana visitando este emblemático edificio y subiendo a su azotea, desde la cual se ve Roma desde otra perspectiva.

Para evitar colas, puedes comprar online tus ntradas al Castel Sant’Angelo con audioguía o si lo prefieres puedes - hacer un tour del Castel Sant’Angelo.

Si decides visitarlo por tu cuenta, te recomiendo leer este artículo para conocer de antemano lo más interesante acerca de este lugar: Entradas para el Castel Sant'Angelo.

Vía Apia y las Catacumbas

Las Catacumbas de Roma | ©Wikimedia
Las Catacumbas de Roma | ©Wikimedia

La Via Apia es la antigua calzada romana que conectaba la ciudad con los emplazamientos del sur para el transporte de tropas y mercancías. Aún hoy se mantiene bastante bien conservada y a lo largo de su recorrido puedes visitar un parque arqueológico lleno de sitios interesantes, el Parco Regionale dell'Appia Antica.

Pasear por la Via Apia es una estupenda manera de disfrutar de otra cara de Roma alejada del bullicio del centro. Mi recomendación es que visites la Via Apia en domingo, cuando está cerrada al tráfico ya que adquiere un ambiente muy especial.

Comienza el paseo en el centro de visitantes, hasta llegar a la tumba de Cecilia Metella y el Circo de Majencio. En el camino, si te apetece, puedes visitar las Catacumbas de Roma: o bien las de San Calixto o las de San Sebastián. Las Catacumbas de San Calixto son las más populares por ofrecer un recorrido más extenso y ser el lugar de reposo de los primeros dieciséis papas así como de algunos mártires cristianos.

Si te decides a probar esta experiencia, debes saber que sólo se puede hacer en un tour guiado. Lee la guía completa de las Catacumbas de Roma, donde te indico todo lo que debes saber antes de reservar un recorrido: Entradas para las Catacumbas de Roma.

Parada para comer

Ai Fienaroli | ©Ai Fienaroli
Ai Fienaroli | ©Ai Fienaroli

Para comer, te recomiendo Ai Fienaroli, en Via Piemonte, 125. En su carta puedes encontrar algunas exquisiteces como el tartar de atún rojo con pan crujiente y crema de hinojo, un riquísimo carpaccio de lubina con pistachos y trufa negra, y también tienen unas alcachofas a la judía estupendas. Aunque el precio ronda los 40 € por persona, merece la pena darse un homenaje en tu último día en Roma.

La cerradura de los Caballeros de Malta

La cerradura de los Caballeros de Malta | ©Unsplash
La cerradura de los Caballeros de Malta | ©Unsplash

En lo alto del monte Aventino, la colina más al sur de Roma, hay una zona de fastuosas mansiones y jardines que esconde un secreto: el Jardín de los Naranjos, conocido por los locales como el Giardino degli Aranci.

Se trata de un parque en el que puedes encontrar una puerta a través de cuya cerradura se observa, a lo lejos, la cúpula de la Basílica de San Pedro, enmarcada entre árboles.

Además de por esta curiosidad, la zona es toda una delicia para pasear mientras disfrutas del olor de los naranjos y, por la tarde, admiras el atardecer desde uno de los miradores favoritos de los locales.

De octubre a febrero, el parque abre de 7:00 de la mañana a 18:00 de la tarde, de 7:00 a 20:00 de marzo a septiembre y de 7:00 a 21:00 de abril a agosto. Te recomiendo coger sitio en el mirador alrededor de una hora antes de la puesta de sol para disfrutar del atardecer y despedirte del alucinante viaje que estás por vivir.