Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestra web, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de cookies. Más información.

Excursión a Nápoles desde Roma

Esto es todo lo que necesitas saber para viajar a la capital de la pizza desde Roma y no perderte nada

Alex Grande

Alex Grande

16 de abr. de 2021 • Lectura de 11 minutos

Excursión a Nápoles desde Roma

Los tejados de Nápoles un día de sol | ©Mathias Bach

Es fácil enamorarse de Nápoles por su pizza, por su incesante caos, por sus preciosas vistas del Vesubio (si sabes encontrarlas), y por muchas cosas más que te contaré si sigues leyendo. ¿Te apetece hacer una excursión a Nápoles desde Roma? Las siguientes líneas son para ti.

1. La mejor excursión para ir a Nápoles desde Roma en un día (te lleva también a Pompeya)

Pompeya | ©Unsplash.com
Pompeya | ©Unsplash.com

Si decides salir de Roma por un día, esa excursión tiene que merecer mucho la pena. Y visitar Nápoles y la increíble Pompeya son una razón de peso que te hará olvidar por un día la majestuosa Ciudad Eterna. No sé si a ti te pasa lo mismo, pero a mí cuando estoy de viaje me gusta dejarme llevar, disfrutar y no tener que preocuparme en exceso por la logística del transporte, sobre todo si voy con el tiempo justo -como es este caso, si solo contamos con un día para hacer esta excursión-.

Con esta excursión de un día a Nápoles y Pompeya en español con todo incluido, saldrás temprano desde Roma en un autobús privado y estarás acompañado en todo momento de un guía profesional que te irá poniendo en contexto todo lo que ves (algo que a mí me pareció esencial, sobre todo en Pompeya).

La parada en Nápoles te va a permitir conocer el centro histórico de la ciudad y sus puntos más importantes sin tener que perder excesivo tiempo en los desplazamientos de un lugar a otro. Además, tendrás tiempo para comer y degustar una de sus famosas pizzas napolitanas. ¿Qué más se puede pedir?

Sobre la visita a Pompeya

Estarás recorriendo las ruinas de Pompeya durante alrededor de dos horas. Aunque a priori pueda parecer poco, te aseguro que es un tiempo razonable para ver los enclaves esenciales de las ruinas y comprender cómo se vivía en esta impresionante ciudad que quedó petrificada con la erupción del Vesubio.

Prepárate para ver restos muy bien conservados de lo que fue la ciudad, utensilios de sus ciudadanos, cuerpos petrificados (tranquilo, aunque suene fuerte, no da tanta impresión como puede parecer) e incluso el último hallazgo de la ciudad (descubierto a finales de 2020): lo que se supone que en su día fue un restaurante de "comida rápida").

Si con todo lo que te cuento prefieres visitar Pompeya con más tiempo, puedes dedicarle hasta un día entero o incluso combinar la excursión con un ascenso al Vesubio. Si quieres conocer todas las posibilidades, te invito a leer este artículo sobre cómo visitar Pompeya desde Roma en un día.

2. Otras opciones para ir a Nápoles desde Roma

Panorámica de Nápoles | ©Aliya Izumi
Panorámica de Nápoles | ©Aliya Izumi

En tren

El tren es una opción muy cómoda para una excursión de un día a Nápoles desde Roma. No tendrás que preocuparte de buscar aparcamiento, ni de dar rodeos innecesarios, ni hacer paradas. El inconveniente frente a otros métodos de transporte puede ser el precio: el billete del tren rápido, que te llevará a Nápoles en 1 hora 15 minutos, tiene un precio de entre 44 y 60 € por trayecto.

Hay un tren más lento, que tarda entre 2 y 3 horas en llegar a Nápoles, cuyo precio por trayecto es de entre 20 y 27 € según la clase. Puede ser una buena opción si viajas con un presupuesto más ajustado, y si coges el tren pronto por la mañana tendrás tiempo de sobra para explorar la ciudad en un día. Consulta todos los horarios y precios en la página oficial de Trenitalia.

Ir a Nápoles desde Roma en autobús

La mayoría de los autobúses a Nápoles desde la capital italiana están operados por Flixbus, Baltour y BusCenter, y el billete de ida y vuelta suele costar alrededor de los 20 €. Los autobuses van directos a Nápoles, saliendo desde la Autostazione Tiburtina de Roma y llegando a la estación de autobuses de Piazza Garibaldi de Nápoles en unas 2 horas y media.

Mi recomendación es que compres los billetes de autobús con una semana de antelación, para asegurarte de que tienes plazas disponibles para el día en el que quieras hacer la excursión, y así te quitas de problemas para conseguir el billete de vuelta también.

En cualquier caso y siendo muy honesto contigo, te diré que no se puede ver Nápoles al completo en un solo día (y menos si añadimos los tiempos de espera del transporte público). El objetivo de tu excursión desde Roma va a ser disfrutar de la ciudad y pasar un día diferente a lo que encontrarías en la capital italiana. Este es el itinerario que hice en mi visita:

3. Comienza con el mejor desayuno de Nápoles

Típico café espresso para empezar bien el día en Nápoles | ©Louis Hansel
Típico café espresso para empezar bien el día en Nápoles | ©Louis Hansel

No soy un gran apasionado del café, pero hay que reconocer que el café napolitano es algo digno de los paladares más exquisitos. Lo primero que hice al bajarme del tren en Nápoles fue dirigirme al Gran Caffè Gambrinus, una estilosa cafetería de estilo vienés, con paredes de mármol, esculturas en las repisas y candelabros pendientes del techo.

Seguramente te suene, ya que se ha convertido en un sitio bastante turístico, pero yo que soy un romántico no iba a perderme la oportunidad de desayunar un espresso y una sfogliatelle en uno de los sitios favoritos de Oscar Wilde en Nápoles.

4. Pasea por la Piazza del Plebiscito

Plaza del Plebiscito de Nápoles | ©Alex N.
Plaza del Plebiscito de Nápoles | ©Alex N.

La Piazza del Plebiscito es una enorme plaza, el núcleo de la vida pública de Nápoles y uno de sus principales puntos de interés. Su nombre es debido al plebiscito que se celebró durante la Unificación Italiana, gracias al cual Nápoles pasó a formar parte del Reino de Italia y la Casa de Saboya.

Por si su importancia histórica fuese poco, la plaza tiene esa esencia italiana de grandiosidad y espectáculo, presidida por la inmensa columnata de la iglesia de San Francesco di Paola. Se trata de una maravilla neoclásica que impresiona por el día, y cautiva por la noche, cuando está iluminada.

5. Descubre el Palazzo Reale

El Palazzo Reale al anochecer | ©Michelangelo Ambrosini
El Palazzo Reale al anochecer | ©Michelangelo Ambrosini

El Palacio Real de Nápoles es uno de los lugares que mejor sirven de testimonio de la importancia que tuvo la ciudad durante los siglos XVIII y XIX. El tamaño y el esplendor de este palacio se debe a que sirvió de residencia de la dinastía borbónica durante un siglo, y más tarde pasó a manos de los Saboya.

Fue evolucionando según iba pasando de manos, pero sus salones aún conservan la extravagancia del estilo napolitano del siglo XVIII. Su fachada está coronada por ocho estatuas de mármol de los reyes que gobernaron Nápoles desde el siglo XII hasta la Unificación Italiana.

Sin embargo, lo impresionante del Palazzo Reale está dentro: te encontrarás una monumental escalera de mármol rosa y blanco por la que subir a los Apartamentos Reales, el Teatro de la Corte, la Sala del Trono, y la Capilla Real, todas ellas decoradas con espectaculares pinturas y tapices.

El Palazzo Reale está abierto todos los días excepto los miércoles, de 09:00 a 20:00, y el precio de la entrada es de 6 €.

6. Entra en el Teatro de San Carlo

El interior del Teatro San Carlo | ©Wikimedia
El interior del Teatro San Carlo | ©Wikimedia

Esta es una visita para la que no te preparan: la majestuosidad del interior del Teatro de San Carlo, cuando se echa la vista hacia arriba y se admira la sensación de infinito de sus seis pisos y el fresco de la cúpula, es algo que me pilló totalmente desprevenido.

Por esta razón, el Teatro de San Carlo está considerado como uno de los edificios de ópera más bonitos del mundo, y es fácil imaginar la sala llena de los aristócratas de la época, debatiéndose entre echar un vistazo a la escena, al palco real, o a un amante furtivo al otro lado de la grada.

La única forma de visitar el Teatro de San Carlo por dentro es asistiendo a una representación o participando en uno de los tours guiados que ofrece la propia organización del edificio. El tour dura en torno a una hora, y te recomiendo hacerlo aunque luego tengas un poco de menos tiempo libre al final del itinerario.

7. Disfruta de la auténtica pizza napolitana

Típica pizza napolitana para reponer fuerzas entre excursiones | ©Blake Wisz
Típica pizza napolitana para reponer fuerzas entre excursiones | ©Blake Wisz

Estoy bastante seguro de que si vas a coger el tren de vuelta a Roma y le dices al revisor que no te has comido una pizza en tu visita, te rompe el billete y te manda al restaurante de alguno de sus familiares.

No, en serio, creo que no hace falta convencerte de que la pizza napolitana es la muestra más auténtica de esta comida venerada en el mundo entero. Uno de los restaurantes más recomendados es la pizzería de Gino Sorbillo, pero las colas suelen ser enormes. Gorizia 1916 es otro de los locales con mejor nombre de la ciudad, algo más caro pero también más elegante, al estar en la zona pija de Nápoles. Por último, la opción que te recomendarán muchos locales: L’antica Pizzeria da Michele Forcella.

8. Visita la Galería Umberto I

Cristalera del techo de la Galería Umberto I | ©Tom Podmore
Cristalera del techo de la Galería Umberto I | ©Tom Podmore

La Galería Umberto I es la típica galería comercial italiana, en la que encontrarás cafeterías y tiendas para descansar un rato de la excursión. Para mi, solo el frescor que reina dentro y la decoración zodiacal de las baldosas del suelo, unido a la sensación de espacio que se abre bajo los techos del edificio, hacen que merezca la pena detenerse en la galería.

Si has estado en Milán, la Galería Umberto I te recordará mucho a la Galleria Vittorio Emanuele II, ya que fue una inspiración directa en la construcción de este edificio napolitano.

En caso de que hayas optado por otro desayuno al empezar el día, podrás encontrar unas sfogliatellas riquísimas y otros dulces en la galería. Para entonces, te habrás dado cuenta de que los pasteles y los dulces son una de las pasiones de Nápoles.

9. Cruza Via Toledo

Via Toledo es de las pocas calles rectas que encontrarás en Nápoles. Cuando llegues a ella, te darás cuenta de que has estado callejeando por vías con forma de serpiente durante todo el día. Por ello, Via Toledo es la calle comercial de la ciudad, con edificios de estilos muy distintos entre sí y tiendas de todo tipo.

Alex’s Traveller Tip

La estación de Metro Toledo es, sin dudarlo, de las más bonitas que he visto en mi vida. ¡Mejor no te doy una descripción y te dejo que la descubras por tu cuenta!

10. Sumérgete en el Centro Histórico de Nápoles

Típica estampa de las callejuelas del centro de de Nápoles | ©Samuel C.
Típica estampa de las callejuelas del centro de de Nápoles | ©Samuel C.

El corazón de la ciudad de Nápoles está hecho para perderse en él. Recorriendo sus calles encontrarás una iglesia prácticamente en cada esquina, y podrás disfrutar de ver la vida pasar: músicos callejeros, talleres de artistas, señores mayores viendo el fútbol en la televisión de un bar, y tiendas de todo tipo que son difícilmente descriptibles.

Las calles son estrechas y ofrecen poca intimidad a sus habitantes. Basta con echar un vistazo hacia arriba para ver estampas típicas de una familia italiana ocurriendo delante de ti, a través de las ventanas de sus casas. Si quieres empaparte de la esencia de Nápoles, esta es la zona en la que podrás respirar el ambiente más genuino de la ciudad.

Algo que te interesará si te gusta el mundo antiguo es que puedes ver parte de la calzada de la ciudad grecorromana de Neapolis. Spaccanapoli, que se podría traducir como “Corta Nápoles”, es una sucesión de calles que parte literalmente la ciudad en dos: Via Della Anticaglia (Decumanus Superior), Via Dei Tribunali (Decumanus Major) y la calle que comienza como Via Benedetto Croce y se convierte en Via San Biagio Dei Librai (Decumanus Inferior).

11. Contempla la Catedral de Nápoles

Catedral de Nápoles | ©Wikimedia
Catedral de Nápoles | ©Wikimedia

De las cerca de quinientas iglesias de Nápoles, ninguna le hace sombra a la Catedral de la ciudad: el Duomo di San Gennaro o Duomo di Santa Maria Assunta, como lo conocen los locales.

A pesar de que no impresiona tanto como la Catedral de Florencia o la de Milán, la de Nápoles es un amasijo de estilos gótico y barroco con un impresionante interior decorado con frescos evocando la imagen del Paraíso.

12. El mejor atardecer, desde Castel Sant’Elmo

Nápoles al atardecer | ©Alex N.
Nápoles al atardecer | ©Alex N.

El plan perfecto para finalizar el día es tomar el funicular al Castel Sant'Elmo, una fortaleza del siglo XIII con una particular forma de estrella, en lo alto de la colina de Vomero. Allí te encontrarás con locales y con turistas que hayan venido con la lección aprendida: no en vano, desde este alto podrás disfrutar de las mejores vistas en 360º de la ciudad, el Vesubio y el Golfo de Nápoles.

Una forma perfecta de terminar tu excursión a Nápoles antes de poner rumbo de vuelta a Roma.

13. Muévete cómodamente por Nápoles

Típica estampa de las callejuelas del centro de de Nápoles | ©Vincenzo La Montagna
Típica estampa de las callejuelas del centro de de Nápoles | ©Vincenzo La Montagna

La mejor forma de conocer Nápoles es andando: solo así podrás encontrar las calles más auténticas y respirar la esencia de la ciudad. Sin embargo, en una excursión de un día se suele ir con el tiempo un poco justo por lo que para moverse de un lado a otro en Nápoles te recomiendo coger el metro.

El Metro de Nápoles tiene dos líneas, la 1 y la 6 (es un misterio qué les ocurrió a todas las demás) y cubre casi toda la extensión metropolitana de la ciudad.

En caso de que hayas optado por ir a Nápoles en coche, ten cuidado ya que hay varias zonas de importancia histórica en las que aparcar te saldrá caro, con multas de hasta 90€. Estas zonas se llaman ZTL (Zona de Tráfico Limitado) y lo mejor para evitarlas es aparcar en las afueras de la ciudad o comprobar un mapa de estas zonas antes de estacionar el vehículo.

14. Trucos y consejos para tu excursión a Nápoles desde Roma

Típicas calles de Nápoles | ©Paul Postema
Típicas calles de Nápoles | ©Paul Postema

Cuidado con los carteristas

Nápoles es una ciudad con una reputación algo ensombrecida por no ser del todo amigable para los turistas. No te preocupes demasiado, mientras tengas especial cuidado con los carteristas y evites salir de las zonas más céntricas no tendrás problemas.

Lleva calzado cómodo

Ya que vas a tirarte todo el día andando en esta excursión, recuerda prepararte bien: agradecerás llevar deportivas, una mochila con agua, una power bank para cargar el teléfono móvil y algo de abrigo para por la noche, en caso de que vayas a viajar en verano. En invierno, la mejor idea es vestir capas para ir más o menos abrigado según vaya pasando el día.

Ve preparado con dinero en efectivo

Algunas tiendas y restaurantes solo aceptan efectivo, por lo que lleva algo de dinero suelto por si acaso (mi recomendación: mejor llevar lo justo).

Si no hablas italiano, no te preocupes

Si no hablas italiano, no tendrás problemas en Roma ya que más o menos podrán entenderte en español o incluso en inglés. Pero para viajar a Nápoles, te recomiendo llevar instalada alguna app de traducción en el móvil ya que podrá facilitarte la vida en algunas ocasiones.

15. Otras excursiones que pueden interesarte

Si ya conoces Nápoles o no te interesa demasiado visitar esta ciudad, quizás Florencia sea una opción que te apetezca más. Antes de ir desde Roma, te recomiendo leer más sobre cómo preparar esta experiencia aquí: Excursiones a Florencia desde Roma. Una de las (tantísimas) cosas buenas que tiene Roma es su ubicación en el mapa: además de estar en el centro de la península italiana, tiene un montón de lugares emblemáticos que visitar en sus alrededores. Si te apetece descubrirlos, te dejo una lista de los que para mí, son los mejores lugares que visitar cerca de Roma.