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Nueva York
Qué ver y hacer

La Gran Manzana es el lugar donde grandes artistas han soñado con alcanzar el éxito, donde muchos inmigrantes europeos encontraron cómo cambiar su destino y donde cada persona que venía de visita ha encontrado una razón por la que no querer irse.

Estamos hablando, cómo no, de Nueva York: una ciudad en la que es prácticamente imposible cerrar los ojos. Hay tanto que ver y hacer que es importante saber qué merece la pena y qué no para no abrumarse. Por ello, aquí tienes 11 experiencias alucinantes para tu viaje a Nueva York.

Sobrevolar Nueva York en un tour en helicóptero

Darte un paseo por Nueva York en helicóptero te mostrará la ciudad como muy pocos la ven. La vista de pájaro te permitirá ver Nueva York como si la tuvieses en la palma de la mano, y se trata de una experiencia que sin duda vas a querer contar a la vuelta de tu viaje.

El skyline de la ciudad es un espectáculo en sí mismo, más aún desde un vuelo en helicóptero por Nueva York. La mayoría de vuelos duran en torno a 15 minutos, haciendo un recorrido en el que las maravillosas vistas se juntan a la adrenalina de volar en helicóptero sobre Nueva York a más de 200 kilómetros por hora.

Desafiar al vértigo desde lo alto del Empire State

El Empire State es el edificio más icónico de Nueva York, y desde su plataforma de observación podrás disfrutar de unas vistas maravillosas de la Gran Manzana. Puedes subir al amanecer, justo antes de que se ponga el sol, o de noche: elijas lo que elijas será una experiencia que seguro recordarás con nostalgia muchos años después.

Para ello, te recomiendo sin duda comprar tus entradas online con antelación para evitar la cola en las taquillas y esquivar las grandes aglomeraciones de turistas que, como es lógico, tienen la visita al Empire State entre sus prioridades a la hora de visitar Nueva York.

Explorar la multiculturalidad de Nueva York en un Tour de contrastes

Nueva York es, sin lugar a dudas, una ciudad donde los contrastes se suceden a tal velocidad que es difícil seguirles el ritmo. En el Tour de contrastes te llevan a cuatro barrios bien diferentes de la ciudad: Queens, Harlem, Bronx y Brooklyn.

Podrás ver la parte industrial de la ciudad, el barrio judío, las calles llenas de historia de Harlem, edificios icónicos de la ciudad y en un solo día habrás recorrido la ciudad y la habrás conocido de lleno como un local.

Recorrer Harlem y asistir a una Misa Gospel

Explorar Harlem en compañía de un guía es una de las mejores experiencias que puedes vivir en Nueva York, ya que te encontrarás todo lo que muchos turistas se pierden por sólo ver Manhattan durante su viaje.

Además, podrás asistir a una auténtica Misa Gospel y sentir la enorme espiritualidad que se vive en las iglesias del barrio, con servicios tan intensos que son todo un espectáculo.

Hacer una excursión a las Cataratas del Niágara

Aunque no es algo que hacer en Nueva York, si es una forma estupenda de aprovechar tu viaje a la Costa Este de Estados Unidos para tachar de la lista una de las maravillas naturales más impresionantes del mundo.

La Catarata del Niágara está algo lejos de Nueva York, pero eso no impide a muchas personas que viajan a esta ciudad hacer una excursión a la frontera con Canadá y alucinar con el imponente espectáculo que ofrecen.

Saludar a la Estatua de la Libertad

Si hubiese que elegir un sólo icono para representar a la Ciudad que nunca duerme, ese sería la Estatua de la Libertad. La famosa ‘Lady Liberty’ se encuentra en Liberty Island, a un paseo en ferry desde los embarcaderos al sur de Manhattan, y visitarla es una de las actividades imprescindibles en un viaje a Nueva York.

Una vez llegues a la Estatua de la Libertad, tienes la opción de entrar en su interior y recorrer su museo y un mirador con unas bonitas vistas de Manhattan.

Visitar el Memorial y el Museo 11S

El Memorial y el Museo dedicados a los ataques terroristas del 11 de septiembre se encuentran en el lugar que hoy ocuparían las Torres Gemelas. En su lugar, encontrarás unas fuentes grabadas con los nombres de las víctimas y un museo conmemorativo en el que se cuenta la historia de los atentados y cómo Nueva York se reconstruyó poco a poco en los días sucesivos.

A pesar de que visitar la exposición del Museo 11S es una experiencia emocionalmente sobrecogedora, te la recomiendo ya que te dará un contexto alternativo a tu viaje y verás Nueva York desde otros ojos después de la visita.

Maravillarte en el MoMA

Imposible no mencionar, entre los imprescindibles de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de la ciudad. En sus salas podrás encontrar pinturas tan icónicas como ‘La noche estrellada’ de Van Gogh, ‘La persistencia de la memoria’ de Dalí, ‘Las señoritas de Avignon’ de Picasso, ‘Latas de sopa Cambell’ de Andy Warhol y muchas otras obras de arte moderno que merece la pena ver en directo al menos una vez en la vida.

Ver el árbol de Navidad del Rockefeller Center

Subas o no al Top of the Rock, Rockefeller Plaza será una parada obligatoria si estás en Nueva York en Navidad por su famoso árbol y su pista de patinaje. La ciudad no sería lo mismo en Navidad sin este rinconcito, donde podrás hacerte la típica foto e incluso enfundarte los patines y saltar a la pista.

Disfrutar de un espectáculo de Broadway

Nueva York es una ciudad dedicada por entero al espectáculo. No es casualidad que los musicales y representaciones teatrales de Broadway sean famosos en el mundo entero y un reclamo para visitantes, por lo que si quieres disfrutar de una experiencia verdaderamente única te recomiendo que compres tus entradas con antelación y le des un toque especial a tu visita a Nueva York.

Ver un partido de la NBA

De igual forma, seas fan o no del baloncesto, ir a un partido de la NBA es algo que no podrás vivir en otro lugar. El icónico Madison Square Garden es el hogar de los Knicks, el equipo local, y es en este estadio donde podrás ver a las estrellas de la NBA dejarse la piel en la cancha. Definitivamente, una experiencia que le aportará mucho a tu viaje y algo imprescindible si te apasiona el baloncesto.