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Roma
Qué ver y hacer

La ciudad eterna, un museo al aire libre, la cuna de la civilización occidental, la ciudad de las siete colinas… Roma ha recibido muchos sobrenombres a lo largo de su historia, pero ninguno de ellos sirve para describir la sensación de caminar por sus calles, de descubrir sus rincones, de disfrutar de su gastronomía o de maravillarse con su arquitectura.

Roma no solo es eterna; es infinita. Cada viaje que haces a la capital de Italia te deja con ganas de más; porque abarcar la grandeza y la Historia de Roma en una sola visita sería pretencioso e inverosímil. Por eso, esta lista de las 22 mejores cosas que hacer en Roma es solo un inventario de lugares comunes por los que empezar a descubrir la ciudad, que puedes utilizar como checklist en tu viaje.

El Coliseo

Podría decirse que este anfiteatro es el guardián de Roma. Es el monumento más visitado de la ciudad y sus galerías internas atrapan a la vista en la misma medida que lo hacen sus muros exteriores dibujados por arcos y columnas griegas. Desde que se construyera en el año 72 d.C, el Coliseo ha presenciado un sinfín de historias de gladiadores y luchas de animales, pero esas ya te las contarán en la visita guiada al Coliseo.

Recuerda que las entradas al Coliseo también te darán acceso al Foro romano y al Monte Palatino y, por tanto, también puedes comprarlas en las taquillas del Monte Palatino donde habrá menos cola.

El Foro romano y el Monte Palatino

El foro era el lugar en el que se concentraba toda la vida judicial, política y comercial de la Antigua Roma y a día de hoy es una impresionante muestra de restos arqueológicos a través de los cuales se puede adivinar la esencia de esa época dorada de la ciudad.

Después de un tour guiado del Foro romano, podrás visitar el cercano Monte Palatino: la más céntrica de las siete columnas de Roma desde la cual también se pueden contemplar extraordinarios restos arqueológicos.

Tour guiado por el centro

Si solo tienes un día o una tarde para ver la ciudad, no lo dudes: olvídate de todo y haz un tour guiado por el centro histórico de Roma. Esta sería la experiencia que yo elegiría en la mayoría de las ciudades que he visitado porque, lejos de las aburridas visitas que te abrumaban con interminables fechas y datos históricos, los tours de hoy en día son cada vez más auténticos y en ellos te enseñan a apreciar no solo la historia de la ciudad sino también su esencia.

La Fontana de Trevi

Roma se caracteriza por sus fuentes y sin duda esta es la más emblemática de todas. Aparecerá por sorpresa mientras doblas una esquina paseando por el centro histórico de la ciudad y lo primero que te sorprenderá será su tamaño. Esta fuente barroca representa a Neptuno y dos tritones y es conocida por la leyenda de que si echas una moneda a ella volverás a Roma y si echas dos encontrarás el amor en Italia.

Plaza España

Las enormes escalinatas de Piazza di Spagna son otra fotografía visual obligada en Roma. Estas escaleras unen la iglesia de Trinità dei Monti con la Fontana della Barcaccia.

Mientras que en la antigüedad eran lugar de reunión de diferentes artistas, ahora lo son de los turistas que visitan Roma y hacen un alto en el camino para contemplar la belleza de este emplazamiento. Toma su nombre de la sede de la embajada española y es uno de los sitios con más vida que podrás ver paseando por el centro de Roma.

Plaza Navona

Las cuatro fuentes que puedes ver en la barroca Piazza Navona representan los principales ríos de Roma. En el centro de todas ellas tienes la gigantesca Fuente de los cuatro ríos diseñada por Bernini, una auténtica maravilla de la arquitectura.

Durante el día, la plaza está llena de pequeños grupos que visitan en tour el centro de Roma y hacen una parada obligada para hablar de la historia de estas fuentes. Durante la noche, sobre todo en verano, artistas callejeros animan esta plaza que se convierte en uno de los centros de vida social del centro de la ciudad.

Plaza de San Pedro

La Ciudad del Vaticano es más que un imprescindible en Roma y hablar del Vaticano es hablar de la Capilla Sixtina y de la Plaza de San Pedro. Lo Museos Vaticanos y la Basílica de San Pedro que preside la plaza son los dos puntos de referencia del estado más pequeño del mundo.

Seguramente hayas visto en más de una fotografía aérea esta plaza de forma oval rodeada por dos semicírculos; te adelanto que es esta la vista que se consigue subiendo a la Cúpula de San Pedro (la entrada a la basílica es gratuita, pero no así la subida a la cúpula).

Museos Vaticanos

La joya de la corona para los amantes del arte está en los Museos Vaticanos. Obras de Da Vinci, Tiziano, Caravaggio o Rafael son solo una ínfima muestra de todo lo que podrás encontrar en la colección de arte más grande de Europa presidida, por supuesto, por la archifamosa Capilla Sixtina.

Lo imprescindible que debes saber antes de visitar los Museos Vaticanos es que, si no reservas tu entrada con antelación, te expondrás a esperas de varias horas. Elige las horas de menor afluencia de gente (primera hora de la mañana o última de la tarde) para visitarlo y no descartes una visita guiada con entrada previa a la Capilla Sixtina.

Museos Capitolinos

El arte de Roma no acaba en el Vaticano; los Museos Capitolinos situados en el Campidoglio son otra visita obligada para ver obras de arte imprescindibles y míticas tales como la Loba Capitolina, la estatua ecuestre de Marco Aurelio, la Medusa de Bernini, el Coloso de Constantino o el Gálata herido.

El Panteón

El Panteón de Agripa, situado en el casco histórico de Roma, es uno de los monumentos mejor conservados de toda Roma. Merece muchísimo la pena pasar a lo que ahora es una iglesia y en el pasado fue un templo romano erigido durante el gobierno de Aurelio y también verlo iluminado al anochecer.

Villa Borghese

En un emplazamiento privilegiado se encuentra el gran tesoro escondido de la ciudad romana: la Galería Borghese. En esta visita no sólo disfrutarás de una de las mejores pinacotecas de Roma y de esculturas clásicas de gran belleza; también de un paseo por el pulmón de Roma, los impresionantes jardines de Villa Borghese.

Visitar Pompeya desde Roma

Si después de ver maravillas como el Foro romano o el Coliseo se ha despertado en ti el deseo de saber más sobre la Antigua Roma, no dejes pasar la oportunidad de dedicar un día de tu viaje a visitar las ruinas de Pompeya desde Roma.

A unas tres horas de Roma, muy cerca de Nápoles, se encuentra la ciudad de Pompeya llena de restos arqueológicos declarados patrimonio de la UNESCO. En una excursión de ida y vuelta puedes visitar este emplazamiento y además pasear por el volcán más activo de Italia, el Monte Vesubio, acompañándote de un guía que te cuente la apasionante historia de la zona.

Vistas del Gianicolo

Personalmente me encanta ver las ciudades desde “lo alto”; una vista general de sus tejados y sus jardines es para mí el momento de respirar aire puro y pensar en la suerte que tienes de estar ahí en ese preciso momento disfrutando del viaje.

En Roma hay muchos sitios con maravillosas vistas, pero yo te recomiendo la que obtendrás desde la octava colina de Roma: el Gianicolo, situado sobre el barrio de Trastevere. Además de las vistas, disfrutarás de un ambiente relajado alejado del bullicio habitual en Roma y amenizado por espectáculos callejeros como teatros de marionetas.

Disfrutar de la gastronomía romana

En todos los países la comida local es un reclamo, pero en Italia lo es más que en casi ninguna otra parte de Europa. Un viaje a Roma solo para probar su pizza, su pasta y sus helados ya es un viaje aprovechado así que no lo olvides: come. No lo hagas deprisa ni por la calle mientras haces la cola para entrar a un monumento; siéntate en un restaurante y pasa dos horas comiendo, degustando cada plato, preguntando al chef por sus especialidades y, si tienes tiempo, realiza un tour gastronómico de Roma.

Pasear por Trastevere

Una ciudad también son sus barrios y sin duda Trastevere es uno de los barrios con más encanto de Roma (para mí es el mejor, pero sobre gustos se dice que no hay nada escrito…). Pasea por sus empedradas calles adornadas con hiedras, visita sus peculiares tiendas de regalos, cena en alguno de sus restaurantes y siéntate a tomar un helado en sus plazas.

Trastevere es una Roma diferente y muchos dicen que la más auténtica de todas. Lo mejor para conocer todo lo que tiene para ofrecer es hacer un tour guiado del Trastevere.

Ver Roma de noche

Cuando vamos de viaje, muchas veces nos levantamos temprano para que el tiempo nos cunda; nos pasamos todo el día de visita en visita y cuando cae la tarde estamos agotados y solo queremos volver al hotel para descansar antes de encarar la siguiente jornada maratoniana de turismo.

No caigas en la tentación. Reserva tiempo durante tu visita no solo para ver Roma de noche, sino para disfrutarla, pasearla y contemplar la iluminación de sus monumentos sin las prisas o la presión de sacar una fotografía. Te merecerá la pena.

Visita a las catacumbas

Hablando de una Roma diferente, también lo es la que podrás encontrar bajo tierra alejada de turistas y monumentos. Bajo la belleza de Roma se encuentra un laberinto de catacumbas que puedes visitar con una excursión especializada y que, sin duda, te proporcionará un sentimiento diferente.

Hacer excursiones

Roma tiene mucho que ofrecer al viajero, pero también tiene una posición privilegiada dentro de la geografía italiana. Esto quiere decir que desde Roma puedes visitar de forma cómoda y sin invertir mucho tiempo de viaje otras ciudades interesantísimas, como por ejemplo en excursiones a Capri, excursiones a Florencia, o excursiones a Pompeya.

Tienes incluso excursiones de ida y vuelta que te permitirán conocer tanto estas ciudades como otros puntos de interés cerca de Roma que completarán tu experiencia de viaje en la ciudad eterna.

Meter la mano en la Boca de la verdad

Para los que no hayan visto ‘Vacaciones en Roma’: la Bocca della Verità es una máscara de mármol situada en la iglesia de Santa Maria in Cosmedin (cerca del Circo Máximo) cuya leyenda dice que mordía la mano de aquel que mentía. Puede parecerte una turistada hacerte la foto con la mano dentro de esta máscara, pero la fama mundial de este ritual es tal que no podía estar fuera de la lista de cosas que hacer en Roma.

Mercado al aire libre del Campo de Fiori

Una nueva ocasión de conocer otra de las caras de la ciudad eterna alejada de monumentos y rutas turísticas. El mercado al aire libre de la plaza de Campo de Fiori conserva la atmósfera bohemia de las posadas medievales que la rodeaban en otro tiempo. Además de mezclarte con los locales, en el mercado de Campo de Fiori encontrarás fruta y verdura fresca, souvenirs y alguna que otra sorpresa.

Mirar por la cerradura del Jardín de los Naranjos

¿Mirar por una cerradura? ¿Es eso de verdad algo que hacer en Roma? Cuando veas la preciosa vista de la Cúpula de San Pedro que se ve desde allí te aseguro que entenderás el motivo. Al principio, esto era un gran secreto en Roma, pero cada vez son más los visitantes que acuden a estos jardines a buscar la famosa cerradura y a maravillarse de su perspectiva.

Recorre Roma en autobús

Ponte en situación: tu último día en la ciudad y tienes un par de horas para visitar eso que más te ha gustado y para echar un vistazo a tus rincones favoritos. El problema es que en Roma es tan difícil elegir que te gustaría verla toda de un vistazo, volver a hacer el viaje entero…

Quizás esto último no puedes hacerlo (aunque siempre puedes volver, recuerda), pero el último vistazo sí que es posible hacerlo más global a bordo de uno de los autobuses turísticos de Roma con aire acondicionado que recorrerán los puntos principales de la ciudad ya sea para que te “despidas” de ellos o para que tengas un aperitivo de todo lo que vas a ver en los próximos días tras tu llegada a Roma.