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Consejos para visitar el Vaticano

La Capilla Sixtina, la Basílica de San Pedro con su Cúpula, la columnata de Bernini en la Plaza de San Pedro... No te pierdas esta joya en tu viaje a Roma. Te doy varios consejos para aprovechar la visita.

Carmen Navarro

Carmen Navarro

Lectura de 7 minutos

Consejos para visitar el Vaticano

El Vaticano | ©Simon Hurry

Visitar el Vaticano será sin duda una parada obligatoria durante tus vacaciones en Roma. Sobra decir que, al margen de tus creencias religiosas, la carga artística y arquitectónica del lugar hacen que sea uno de los lugares más visitados del mundo.

Y precisamente por ello, te vendrá bien tener unos consejos a mano a la hora de organizar la visita: cómo evitar las colas para el acceso, cómo ahorrar en las entradas al Vaticano o cómo vestirse para entrar a un lugar de culto. Todo lo que necesitas saber, te lo explico a continuación. ¡Sigue leyendo!

1. Reserva SIEMPRE las entradas sin colas

Ciudad del Vaticano | ©Jedi Equester
Ciudad del Vaticano | ©Jedi Equester

Una de las cosas que más llaman la atención a los que visitan el Vaticano por primera vez son las largas colas de turistas que se agolpan en las puertas. ¡Las larguísimas filas llegan a darle la vuelta a los muros que rodean la ciudad del Vaticano! Esta espera puede empañar tu visita y hacer que, cuando llegue tu turno para acceder, estés ya cansado y no te motive tanto conocer los secretos que esconden los Museos Vaticanos o la Basílica.

Por eso, lo fundamental es que reserves siempre las entradas o la visita guiada con antelación y asegurándote de que seleccionas una opción que te permita saltarte las colas de acceso.

2. Lleva cubiertos los hombros, rodillas y escote

Turistas visitando Roma | ©Unsplash
Turistas visitando Roma | ©Unsplash

Recuerda que tanto la Basílica de San Pedro como los Museos Vaticanos (con la Capilla Sixtina en su interior) se consideran lugares de culto, así que no se te permitirá la entrada si llevas un vestido de tirantes o una falda o pantalón cortos que dejen ver tus rodillas. Y ¿cómo te vistes entonces si pensabas visitar Roma en pleno verano? No te preocupes. Aquí el mejor consejo que puedo darte es que lleves siempre en el bolso un foulard o un pañuelo con el que cubrirte.

Cuando las altas temperaturas acechan en la ciudad cuesta imaginarse cubriéndose, pero agradecerás llevar algo para taparte en el bolso (también lo necesitarás para acceder a otras iglesias o al Panteón de Agripa). Lo que quieres evitar a toda costa es que, una vez allí, con tus entradas compradas y tu visita organizada, no te dejen entrar porque no vayas vestido/a adecuadamente.

3. Una visita guiada, mejor que una visita por tu cuenta

Columnata de San Pedro | ©Patrick Schneider
Columnata de San Pedro | ©Patrick Schneider

Cuando se visita una ciudad con tanta historia, contexto y simbolismo, lo mejor es unirse a una visita guiada a los Museos Vaticanos de la mano de un experto. Además de que el recorrido se hace más ameno, comprenderás mejor el significado de cada obra, su historia y lo que hay detrás de su creador.

Además, en lugares como los Museos Vaticanos, con millones de obras de arte en su interior, te vendrá bien ir acompañado de un guía especializado que se encargará de que no te pierdas las obras más importantes. Lo mejor de las visitas guiadas es que suelen estar adaptadas para el público general: no suelen ser demasiado especializadas en arte, por lo que comprenderás absolutamente todo lo que te cuenten y lo disfrutarás el doble. Además, los precios son bastante ajustados y hay mucha disponibilidad de horarios e idiomas.

4. Las mejores vistas de Roma, desde la Cúpula

Cúpula de San Pedro | ©Aldo Loya
Cúpula de San Pedro | ©Aldo Loya

Subir a la Cúpula de San Pedro te acercará (literalmente) a las puertas del cielo. Los detalles de su interior se aprecian mucho mejor a medida que vas acercándote a la cima, peor es que además, las espectaculares vistas de la Plaza de San Pedro, la columnata, el río, el Castel St'Angelo y los tejados de todas las casas color ocre de la ciudad merecen la pena la subida.

Eso sí, para subir hasta arriba debes tener en cuenta que no hay ascensor a lo largo de todo el tramo. Pese a que elijas la opción de utilizar el ascensor, la última parte de la subida a la Cúpula tendrás que subirla a pie: y eso no es para todo el mundo. Las escaleras se van estrechando y el paso es bastante angosto. Si tienes claustrofobia o algún problema cardíaco no se recomienda subir.

5. Cuidado con las trampas para turistas

Deliciosa Pizza Italiana | ©Nick Owens
Deliciosa Pizza Italiana | ©Nick Owens

Los alrededores del Vaticano están repletos de tiendas de souvenirs y puestos de comida rápida e incluso restaurantes italianos. No te dejes llevar por el hambre y antes de sentarte en cualquier sitio, consulta su reputación online, los comentarios de otros comensales o los precios del menú. Hay lugares verdaderamente caros cuya calidad te decepcionará. Siempre puedes alejarte un poco de la zona más turística para comer o cenar o puedes consultar mi subida guía sobre dónde comer cerca del Vaticano para ir a tiro hecho y no equivocarte en la elección.

Lo mejor de todo es que, vayas a la hora del día que vayas, encontrarás un buen lugar para merendar, comer, cenar o simplemente comprarte un bocadillo para llevar y degustarlo en casa.

6. Lleva calzado cómodo

Calzado cómodo para tu visita al Vaticano | ©Flavio Gasperini
Calzado cómodo para tu visita al Vaticano | ©Flavio Gasperini

Está claro que no te dispones a visitar un parque o una montaña, pero la visita al Vaticano siempre se alarga más de lo previsto. Las dimensiones del Museo, la majestuosidad de la Capilla Sixtina, el ajetreo en la Basílica de San Pedro e incluso la subida a la Cúpula podrían tenerte por la zona prácticamente todo el día.

Y no quieres que te duelan los pies. Créeme. Lleva un calzado extra-cómodo para aguantar de pie horas y horas, sobre todo si hace mucho calor. Las rozaduras podrían estropear la que será una de tus visitas más interesantes en Roma.

7. No confíes en los revendedores ambulantes de entradas

Plaza de San Pedro del Vaticano | ©Michele Francioso
Plaza de San Pedro del Vaticano | ©Michele Francioso

Como si del concierto más multitudinario se tratara, a lo largo de los alrededores del Vaticano se te acercarán decenas de vendedores que intentarán convencerte para venderte entradas, visitas guiadas, etc. Mi consejo es que no te dejes llevar por sus abrumadores argumentos y que planees con tiempo tu visita al Vaticano, reservando siempre con antelación tus entradas o tu visita guiada en sitios fiables y oficiales. En Hellotickets, por ejemplo, podrás ver todos los horarios, precios y duraciones de los tours y todos los guías son profesionales y autorizados por el Vaticano para hacer las visitas guiadas.

8. A primera hora de la mañana evitarás las masificaciones

Vaticano por la mañana | ©Xavier Coiffic
Vaticano por la mañana | ©Xavier Coiffic

Quizá te parezca un poco rocambolesco estar allí cuando el Vaticano abra sus puertas a primera hora como si de las rebajas de El Corte Inglés se tratara, pero la afluencia de gente que puede llegar a haber durante las horas centrales del día hará que tu experiencia sea mucho más agobiante.

A primera hora no solo evitarás el calor, sino que tendrás la oportunidad de estar prácticamente solo en las principales galerías del Museo, visitar tranquilamente la Basílica de San Pedro y detenerte a observar en detalle la Capilla Sixtina. Podría también recomendarte hacer la visita a última hora del día, pero en esos momentos de la jornada ya el cansancio empieza a pesar (Roma tiene mucho que caminar) y no quieres hacer esta visita con prisas y desgana. ¡A madrugar!

9. Si quieres ver al Papa en directo, ve los miércoles o los domingos

El Angelus del Papa | ©Unsplash
El Angelus del Papa | ©Unsplash

Si no hay ninguna festividad religiosa que lo impida, el Papa suele salir a la ventana de su residencia en el Vaticano a dar la bendición cada domingo a medio día. Esta bendición dura menos de 30 minutos y se trata de una pequeña oración que da el Papa ante todos los peregrinos que se congregan en la Plaza de San Pedro para verle y se denomina "El Angelus".

Los miércoles por la tarde también suele ofrecer una celebración religiosa en la Plaza de San Pedro, así que te recomiendo consultar el horario del día en el que estés allí y probar suerte para verlo. Suelen concentrarse grandes cantidades de peregrinos, turistas y curiosos, así que si quieres ver al Papa en directo tendrás que llegar con tiempo de antelación para hacerte un hueco.

En mi opinión, estos no son los mejores días para visitar ni el Vaticano ni la Basílica: hay demasiada gente por la zona y no lo disfrutarás tanto.

10. Estar solo en la Plaza de San Pedro, es posible

Vaticano al caer la noche | ©Anelale Najera
Vaticano al caer la noche | ©Anelale Najera

Aunque parezca mentira, esta concurrida plaza se queda vacía en cuanto cae la noche. No hace falta ir a horas intempestivas. Si esperas a que caiga el sol y las puertas de los Museos y la Basílica estén cerrados, podrás hacerte una foto en plena plaza de San Pedro como si la Tierra se hubiera tragado al resto de la humanidad.

Aprovecha para recorrer en silencio la columnata, acercarte a la fachada y recorrer la Via della Conciliazione iluminada. Te llevarás un recuerdo único y muy auténtico de un lugar que, aunque parezca mentira, también tiene un rato de respiro de tanto turismo.