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Qué ver y hacer en Tokio en 2 días

Pueden parecer pocas 48 horas para conocer la capital japonesa, pero con un itinerario adecuado y gracias al eficiente transporte público de la ciudad podrás conocer muchos lugares.

Matías Rodríguez

Matías Rodríguez

Lectura de 10 minutos

Qué ver y hacer en Tokio en 2 días

Tokio | ©Nick Kwan

Si sólo tienes dos días en Tokio entonces es mejor que te des prisa, porque la capital japonesa es la ciudad con el área metropolitana más grande del mundo y también un universo de atracciones turísticas para visitar. Tal vez en 48 horas no llegues a conocer todos los sitios o debas prescindir de algunas actividades alejadas de la ciudad como la excursión al Monte Fuji, pero sin duda es tiempo suficiente para recorrer muchos lugares si cuentas con la organización adecuada.

Entre las actividades que ver y hacer en Tokio no puede faltar un recorrido profundo por el centro de la capital japonesa, que es donde se concentran la mayoría de los sitios turísticos. Por eso te propongo una lista dividida en dos días para que no te vayas de Japón sin conocer atracciones imperdibles como el templo Senso-ji, el Parque Ueno, el Santuario Meiji o el indescriptible barrio electrónico de Akihabara.

Día 1: Senso-ji, Parque Ueno, el mercadillo de Ameyoko y el barrio de Akihabara

Templo budista Senso-ji | ©mon_vitoria
Templo budista Senso-ji | ©mon_vitoria

El itinerario durante el primer día comenzará en la zona norte del centro de Tokio, que incluye los sitios principales como el Templo Senso-ji, que será la primera parada, y el Parque Ueno, pero también espacios para almorzar y conocer el lado alternativo de la ciudad como el mercadillo de Ameyoko y el barrio electrónico de Akihabara.

Templo budista Senso-ji

El de Senso-ji es el templo más antiguo de Japón y también el más importante de los templos budistas, que es la religión mayoritaria en el país.

Fundado en el año 645 debe su fama a que después de la Segunda Guerra Mundial, en la que fue completamente destruido, los ciudadanos japoneses reunieron donaciones para reconstruirlo, lo que lo convirtió en un símbolo de la unión nacional durante los tiempos de paz. Para entender su importancia basta con decir que es el equivalente a las catedrales principales en los países que profesan el culto católico.

Incluso aunque no te sientas muy identificado con la faceta espiritual del templo, recorrer Senso-ji es una experiencia muy interesante. También es un sitio con muchos rituales: si prestas atención verás que los visitantes se lavan las manos antes de ingresar y se inclinan hacia adelante para mostrar un gesto de respeto.

En el interior del templo encontrarás el edificio principal y la pagoda de cinco pisos, que es la segunda más grande de Tokio, y también la calle comercial de Nakamise-dori en la que los peregrinos que llegan desde distintas partes de Japón compran alimentos, bebidas y otros productos locales.

La entrada al templo es gratuita y está abierto todos los días desde las 6.00 hasta las 17.00 horas. Es posible llegar desde la Estación de Tokio tomando el tren de la línea JR Yamanote hasta Kanda y después el metro Ginza hasta Asakusa. También es posible visitar el templo con uno de los tours guiados por Tokio.

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Parque Ueno

Desde Senso-ji es posible llegar tomando el metro de la línea Ginza desde Asakusa hasta Ueno-Hirokoji. Otra opción, si te apatece pasear es andar durante unos 30 minutos y, así, conocer un poco más el ambiente de las calles.

El parque es el gran oasis de Tokio, una ciudad que se distingue por su bullicio permanente. El parque Ueno con su frondosa vegetación ofrece un refugio que toman muchos de los japoneses todos los días.

Es común ver a los locales almorzando, visitando museos o simplemente caminando por el parque para escapar del tránsito y la contaminación sonora de la capital.

Si visitas Tokio durante la primavera podrás asistir al florecimiento de los cerezos, uno de los espectáculos más bonitos que el Parque Ueno tiene para ofrecer.

Sin embargo, tiene muchas atracciones más, porque también alberga los museos de Arte, de Ciencias y el Museo Nacional, así como templos y santuarios.

El zoológico del interior del Parque Ueno es ideal si estás visitando Tokio con niños, o si te interesan las especies autóctonas.

La entrada es gratuita, el parque está abierto todos los días desde las 5.00 hasta las 23.00 horas.

Compras y almuerzo en el Mercadillo de Ameyoko

Este Mercadillo está ubicado a dos calles del estanque Shinobazu del Parque Ueno, por lo que podrás llegar en una caminata de cinco minutos. El Mercadillo al aire libre de Ameyoko es el sitio ideal para comprar casi cualquier cosa y para comer en alguno de los exquisitos puestos de la entrada, por lo que visitarla al mediodía es ideal para almorzar.

La historia de Ameyoko es peculiar, ya que después de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en uno de los primeros refugios de la cultura occidental. Allí se encontraban productos estadounidenses y dulces, en una época en la que el azúcar era un bien escaso en Japón.

Actualmente la tradición se mantiene y muchos de los puestos de Ameyoko se dedican a vender dulces, aunque en este Gran Bazar también es posible conseguir prendas, dispositivos electrónicos y relojes en sus más de 200 tiendas abarrotadas de colores.

También es posible comprar pescado fresco, ostras, mariscos, sushi, ramen y cerveza japonesa, que es muy rica. Ameyoko es un excelente lugar para almorzar durante una parada intermedia y su recorrido está incluido entre los mejores tours gastronómicos de Tokio.

La entrada al mercadillo es gratuita y está abierto todos los días desde las 10.00 hasta las 20.00 horas, con precios muy accesibles , especialmente en los alimentos.

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Museo Nacional de Tokio

En el Museo Nacional de Tokio | ©Nianci Pan
En el Museo Nacional de Tokio | ©Nianci Pan

Después de almorzar, el siguiente punto del recorrido se encuentra dentro del Parque Ueno, por lo que podrás llegar con otros cinco minutos de caminata. Se trata del museo más antiguo de Tokio y también el más grande de Japón: el museo Nacional.

Lo mejor es estudiar cómo conseguir las entradas al Museo Nacional y descubrir su innumerable colección de objetos y obras de arte japonesas. Todo este contenido hace que esté considerado como un refugio de la historia y la cultura del país, desde la antigüedad hasta el presente.

El museo también destaca por la arquitectura de su edificio y por los estudios en arqueología y antropología que lleva a cabo para la puesta en valor de su colección. Además de 24 salas para recorrer, en su interior alberga un centro de investigación, varios restaurantes y dos tiendas de regalo. Ten en cuenta que el recorrido total del Museo puede llevarte unas cinco horas pero es posible hacer una visita rápida en tres horas, planificar esto será vital para el resto de tu recorrido.

El Museo Nacional de Tokio abre de martes a domingos de 9.30 a 17.00 horas y está ubicado en la parte norte del Parque Ueno, en el extremo contrario al del estanque Shinobazu. La entrada tiene un coste aproximado de 10 euros.

Paseo por el barrio electrónico de Akihabara

Para llegar al Akihabara, conocido por ser el barrio electrónico de Tokio y también el epicentro de la cultura otaku, desde el Museo Nacional de Tokio debes tomar la línea Ginza del metro desde la estación de Ueno hasta Suehirocho, aunque te recomiendo la opción de dar un pequeño paseo de 15 minutos.

En este sitio te encantará perderte entre los carteles de neón, los hoteles cápsula y las tiendas de videojuegos.

Este barrio ha ganado popularidad durante los últimos años porque se ha convertido en uno de los más eclécticos de Tokio.

Si te gusta el café, también podrás vivir una experiencia de maid café en uno de los típicos restaurantes cosplay de la zona, en los que te atenderá una camarera vestida de sirvienta. Esta práctica está muy difundida en Japón y está íntimamente relacionada con el animé y el manga.

El domingo es el mejor día para visitar Akihabara, ya que es cuando la calle troncal Chuo-Dori se convierte en peatonal.

En los alrededores de Akihabara hay muchos bares y restaurantes de variada gastronomía en los que podrás cenar para cerrar el primer día de recorrido por Tokio.

Día 2: Palacio Imperial, Santuario Meiji Jingu, almuerzo en Golden Gai, Torre de Radio y cena en Roppongi

Palacio Imperial de Tokio | ©Jeff Amador
Palacio Imperial de Tokio | ©Jeff Amador

Si el primer día te pareció intenso por las caminatas, el segundo estará orientado a disfrutar de los edificios históricos, de las vistas panorámicas y de la vida nocturna de Tokio en uno de los barrios más movidos y modernos de la ciudad.

Palacio Imperial de Tokio

La primera parada del recorrido será en la residencia oficial del Emperador, que ocupa los terrenos del antiguo Castillo de Edo. Ubicado estratégicamente en el centro urbano de Tokio, es una de las grandes fortalezas del país, rodeada de muros y fosos para la protección imperial.

Si bien es uno de los edificios más famosos del país, el palacio no está abierto para el público general, por lo que sólo es posible acceder a los Jardines Orientales que bordean el perímetro.

Es por esta razón que la imágen más conocida de la residencia es la de los arcos de los puentes Nijubashi, que comunican el ingreso con los jardines interiores. De todas formas, la visita es interesante porque recorrer estos espacios es una buena forma de hacerse una idea del tamaño real del Palacio Imperial.

La entrada a los Jardines Orientales del Palacio es gratuita y está abierto de martes a sábados desde las 9.00 a 14.45 horas. La Residencia está ubicada a cuatro calles de la Estación de Tokio, adonde es posible llegar con la mayoría de las líneas de metro y tren de Tokio, incluido el tren bala.

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Santuario Meiji Jingu

Meiji Jingu es el santuario más visitado de Japón y desde el Palacio Imperial es posible llegar en la línea Chiyoda del metro desde la estación Otemachi hasta Harajuku.

Este espacio rinde homenaje al Emperador Meiji y a la Emperatriz Shoken, que fueron venerados por los japoneses. Cuando murieron, a modo de homenaje, el santuario fue edificado en el barrio de Shibuya y fue rodeado con un frondoso bosque plantado con más de 300 especies de árboles provenientes de todas las prefecturas del país.

El torii de madera de cedro marca el ingreso al santuario sintoísta, como el símbolo de la transición de lo profano a lo sagrado.

A pesar de la petición especial del gobierno japonés para que el santuario Meiji y otros sitios sagrados de Tokio no fueran bombardeados durante la Segunda Guerra Mundial, el bosque fue alcanzado por los daños y destruido casi en su totalidad.

La reconstrucción, que se hizo con donaciones de los ciudadanos japoneses, simboliza la unión en la adversidad y la recuperación de lo perdido. Actualmente es un oasis de paz en medio de la ruidosa Tokio.

La mejor época para visitarlo es durante la primavera o el otoño. Ten en cuenta que si visitas Tokio en invierno los caminos del Santuario Meiji pueden estar nevados y la temperatura disminuye drásticamente.

La entrada es gratuita y está abierto todos los días desde las 5.00 hasta las 18.00 horas.

Haz una parada intermedia en Golden Gai

A pocas calles del Santuario Meiji, en el barrio de Shinjuku, podrás comer en Golden Gai, un laberinto de seis callejones peatonales en el que encontrarás más de 200 bares diminutos y pequeñas tiendas de exquisita comida local. Allí podrás llegar tras una caminata de unos diez minutos o en el metro con la línea Odakyu desde Sangubashi hasta la estación Shinjuku.

Si bien algunos de los puestos sólo abren por la noche, merece la pena perderse de día en Golden Gai porque es como viajar en el tiempo en una zona que se conserva igual que hace cuarenta o cincuenta años.

En Golden Gai, además de excelente comida, vas a encontrar muy buena música, restaurantes temáticos de ninjas, las mejores experiencias samuráis de Tokio y algunas atracciones un poco escondidas como el santuario de Hanazono.

La cercanía del Golden Gai con el barrio de Kabukicho, la zona roja de Tokio, le ha valido a sus callejones una fama particular, pero es una zona segura que merece la pena conocer.

Sube al mirador de la Torre de Radio

Torre de Radio | ©Lawrence L
Torre de Radio | ©Lawrence L

A la Torre de Radio podrás llegar desde Golden Gai combinando las líneas del metro Marunouchi e Hibiya hasta la estación Kamiyacho. Con 332 metros de altura, esta torre es la segunda estructura más alta de Japón, sólo por detrás de Tokyo Skytree..

En un día claro, desde cualquiera de los dos miradores, es posible distinguir Monte Fuji en el horizonte y una panorámica completa de la inmensidad inabarcable del área metropolitana de Tokio.

La estructura de la Torre de Radio está inspirada en la torre Eiffel y sus colores blanco y naranja internacional fueron cuidadosamente elegidos para cumplir con las normativas de seguridad aérea. Desde el mirador también te vas a poder sorprender con el suelo de vidrio transparente que te dará la sensación de que estás flotando.

La entrada a los miradores de la torre tiene un coste aproximado de 10 euros y están abiertos todos los días de 9.00 a 22.00 horas.

Reserva una excursión al Monte Fuji desde Tokio

Despídete de Tokio saliendo de copas en Roppongi

¿Cumpliste la misión de recorrer Tokio en dos días y estás buscando diversión nocturna? Sólo te queda celebrarlo en Roppongi, la mejor zona de bares y discotecas de la capital japonesa, a donde podrás llegar desde la Torre de Tokio con el autobús de la línea 88, desde Toranomon hasta la parada Roppongi o dando un paseo de un cuarto de hora.

El barrio es el refugio de los mejores restaurantes de la ciudad y allí encontrarás los más variados cócteles y una amplia oferta de discotecas.

Roppongi, también, tiene algunas de las mejores vistas de Tokio, porque es donde se encuentran las torres más altas de la ciudad y a su vez es absolutamente cosmopolita gracias a la influencia de los artistas que adoptaron el barrio y de los eventos globales que año a año se celebran en el distrito, como el Festival Internacional de Cine que se desarrolla cada mes de octubre en Tokio o los festejos por la floración de los cerezos en marzo.

Si logras cumplir con todas las visitas propuestas para cada día, seguramente te lleves una buena impresión de la ciudad. Naturalmente dos días no habrán alcanzado para todo y te quedarán muchas actividades pendientes, pero eso también significará que te ha gustado Tokio. ¡Y es una excusa suficiente para volver!