Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestra web, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de cookies. Más información.

Itinerario para ver Cracovia en 1 día

Este itinerario por Cracovia está destinado a los que solo tienen 1 día para visitar la ciudad. Se trata de aprovechar el tiempo al máximo para poder conocer sus atractivos imprescindibles.

Joaquín Montaño

Joaquín Montaño

Lectura de 13 minutos

Itinerario para ver Cracovia en 1 día

Cracovia, Polonia | ©Nomadic Julien

La cantidad de atractivos y actividades que alberga Cracovia hace que 24 horas sean pocas para visitarla por completo. No solo habrá que dejar de ver los muchos atractivos de las minas de sal de Wieliczka o de contratar alguna de las excursiones al campo de concentración de Auschwitz, sino que no será posible conocer algunos rincones en la propia ciudad que valen mucho la pena.

Sin embargo, con un buen itinerario sí se pueden ver los puntos imprescindibles de la ciudad. El pequeño tamaño de su Stare Miasto (el casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad) y las cortas distancias que permiten ir caminando sin problemas, va a permitir poder visitar al menos la plaza del Mercado, el castillo de Wawel y parte del barrio judío.

1. Busca el Dragón de Wawel a la orilla del río Vístula

Dragón del Castillo Wawel, Cracovia | ©Pedro Pepio
Dragón del Castillo Wawel, Cracovia | ©Pedro Pepio

Para empezar el recorrido por Cracovia es muy importante tener claro que habrá que madrugar para paliar algo la falta de tiempo. El primer punto al que hay que dirigirse es a la orilla del río Vístula, más concretamente a la estatua de hierro que representa a un dragón y se encuentra bajo la colina de Wawel.

Este dragón es uno de los símbolos principales de la ciudad. La leyenda, que puedes leer con más detalle en este enlace, cuenta que hace muchos siglos, un animal de este tipo habitaba una cueva en la colina y aterrorizaba a los habitantes de la zona.

El hecho de que la estatua escupa fuego por la boca cada pocos minutos debe, sin duda, aparecer en los primeros puestos en esta lista de qué hacer en Cracovia con niños, ya que seguro que van a quedar fascinados.

Por otra parte, la llamada Cueva del Dragón, situada junto a la estatua, puede visitarse durante los meses de verano. Sin embargo, en esta ocasión habrá que dejarla pasar para continuar con el itinerario.

¿Tour guiado o por libre?

Existen varios tour guiados en Cracovia que van a recorrer, aproximadamente, los puntos de interés que te señalo. Tanto contratar uno como hacerlo por libre tienen sus pros y sus contras, por lo que queda en tu mano la decisión sobre qué hacer.

La ventaja principal de un tour, sobre todo cuando se tiene poco tiempo, es que llegarás a los sitios de interés sin tener que parar a orientarte. Además, los guías siempre van a proporcionarte interesante información sobre los lugares que visites.

Por otra parte, Cracovia es una ciudad muy sencilla de recorrer por libre, ya que su tamaño hace que puedas ir a casi todas partes andando. Sin embargo, aunque prefieras estas opción, sí vale la pena contratar un guía para realizar algunas de las visitas.

Contrata un tour guiado por Cracovia

2. Sube al Castillo de Wawel y empápate de historia

Atardecer en el Castillo Wawel | ©Brandon Atkinson
Atardecer en el Castillo Wawel | ©Brandon Atkinson

Desde la base de la colina hay que emprender una pequeña subida para llegar hasta uno de los lugares imprescindibles que hay que visitar en Cracovia: Castillo de Wawe.

Este castillo, que recibe el nombre de la colina en la que fue construido, es uno de los símbolos de la identidad nacional polaca, además de ser uno de sus centros culturales. Además, durante varios siglos fue la residencia oficial de los reyes del país.

El complejo es bastante grande, con un gran patio central rodeado de varios edificios, todos con un interior interesante que merece la pena visitar con tiempo:

  • Museo catedralicio Juan Pablo II: inaugurado por Karol Wojtyła, el papa nacido en Polonia, en el año 1978, en su interior se encuentra una exposición de objetos religiosos.
  • Entrada a la cueva del dragón: desde el castillo se puede acceder a la cueva en la que vivía un legendario dragón. La salida se encuentra en la orilla del río, justo donde se ha construido una estatua para recordarlo.
  • Palacio Real: fue la primera sede de la monarquía polaca. Más tarde, el edificio fue abandonado hasta que volvió a ser reconstruido.
  • Otros atractivos como la torre Sandomierska, la armería y los restos denominados como “el Wawel Perdido”.

Mi consejo, ante la falta de tiempo, es dedicar la visita a ver el exterior del castillo y el patio interior porticado. El Palacio y los apartamentos reales necesitan varias horas, por lo que quizás sea mejor dejarlos para otra ocasión.

Información práctica

  • Precio: la entrada al patio es gratuita, mientras que cada una de las atracciones que hay en su interior tienen un precio diferente.
  • Horario: el horario habitual de apertura de las puertas es a las 9:30 y cierran a las 17:00

3. Entra en la Catedral de Wawel, un símbolo de la Polonia católica

Catedral de Wawel | ©Maciej Szczepańczyk
Catedral de Wawel | ©Maciej Szczepańczyk

Dentro del recinto de la colina se encuentra una de las catedrales más importantes del país. Este templo, con más de 1000 años de historia, fue el lugar en el que algunos de los reyes polacos fueron coronados y, también, enterrados.

Junto con el palacio, esta catedral de estilo gótico convertía a la colina de Wawel en el centro de poder religioso y político del país durante muchos siglos.

En su interior puedes ver 18 capillas funerarias, entre las que destaca especialmente la de Segismundo I, considerada como el mejor ejemplo del renacimiento en Polonia. También es interesante el mausoleo de San Estanislao, el patrón del país. Por último, vale la pena subir a la Torre de Segismundo y contemplar la campana de 12 toneladas que allí se encuentra.

Información práctica

  • Precio: la entrada a la catedral es gratuita, pero la capilla de Segismundo es de pago. La entrada cuesta unos 14 zlotys la iglesia es gratis, aunque para entrar a la Capilla de Segismundo tendréis que pagar entrada de unos 15 zlotys (algo más de 3€). Estudiantes y pensionistas, pagan la mitad la mitad
  • Horario de apertura: de lunes a sábado el horario de apertura es de 9:00 a 17:00 horas de la tarde (excepto de septiembre a marzo, cuando cierra una hora antes). Los domingos abre después, a las 12:30.

4. Pasea por la calle Grodzka

Calle Grodzka | ©Mach240390
Calle Grodzka | ©Mach240390

Tras abandonar la catedral hay que descender de la colina para entrar en el casco antiguo de Cracovia, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para ello hay que buscar la calle Grodzka, una de las más animadas de la ciudad.

Esta calle, hoy eminentemente comercial, formó parte en su época del denominado Camino Real, una ruta que cruzaba todo el recinto amurallado desde el castillo hasta la puerta de San Florián. Durante este paseo se puede aprovechar para echar un vistazo a las tiendas de artesanía, pero sin perder de vista las bellas fachadas pintadas con colores pastel de los edificios de los siglos XVI y XVII.

Si lo prefieres ( o tienes tiempo para ver ambas), puedes elegir la calle paralela a Grodzka, la Kanonicza. En esta puedes ver casas renacentistas y algunas antiguas iglesias.

Sin importar cuál recorres, durante el recorrido debes parar (al menos para ver por fuera) en la iglesia de San Pedro y San Pablo para ver las estatuas de los 12 apóstoles. De igual forma, vale la pena que entres en la iglesia de San Andrés para deleitarte con su estilo barroco. Ambas se encuentran entre las iglesias más importantes de Cracovia.

Contrata un tour guiado por Cracovia

5. La plaza del Mercado, el corazón de la ciudad

Plaza del Mercado de Cracovia | ©Francisco Anzola
Plaza del Mercado de Cracovia | ©Francisco Anzola

Al final de la calle Grodzka se encuentra la extraordinaria plaza del Mercado con todos sus monumentos y actividades. Se trata, sin discusión, del corazón del centro histórico y punto de referencia de la ciudad. Rodeada de edificios de estilo renacentista, se puede afirmar que es una de las plazas de origen medieval más bonitas del continente.

Si vais a Cracovia en Navidad no podéis perderos el fabuloso mercadillo que aquí se instala y que podéis recorrer mientras escucháis los coros navideños que actúan en algunos escenarios habilitados para la ocasión.

Entre los lugares destacados de la plaza se encuentra la Lonja de Paños, construido en 1257 y hoy ocupada por varias tiendas de souvenirs y artesanía. La belleza de esta palacio ha causado que sea uno uno de los edificios más fotografiados de Cracovia. En su época, era un lugar dedicado al comercio, hasta el punto de que algunos historiadores lo consideran como el primer centro comercial de la historia.

Dependiendo de tus intereses puedes subir hasta la primera planta del edificio, donde se encuentra el Museo Nacional de Cracovia, o bajar al subterráneo para ver el Museo Rynek.

Otro punto de gran interés que no te puedes perder mientras deambulas por la plaza es la Torre del Viejo Ayuntamiento, el único vestigio de un edificio derribado a principios del siglo XIX. Mi consejo es que te animes a subir sus 110 escalones para llegar a su mirador, uno de los más destacados de la ciudad. .

La visita que no puede faltar es la de la basílica de Santa María. En su interior podrás contemplar el retablo de madera más grande de Europa con sus 12 metros de longitud. Además, puedes subir a una de sus dos torres góticas para ver las vistas, aunque si ya lo has hecho en la Torre del Ayuntamiento no será necesario.

Joaquín’s Traveller Tip:

Intenta que tu visita a la basílica coincida con alguna hora en punto. En esos momentos se abre una pequeña puerta de una de las torres y sale un trompetista para tocar una melodía.

6. Comer en Bar Mleczny Filarkami

Comiendo en Bar Mleczny Filarkami | ©Xrlleida
Comiendo en Bar Mleczny Filarkami | ©Xrlleida

Es muy probable que tanta visita te haya abierto el apetito. Para recargar fuerzas te aconsejo acudir a una reminiscencia de la época comunista: los Bar mleczny o Bares de Leche. Estos son pequeños restaurantes que, en su origen, atendían principalmente a los trabajadores a un módico precio.

Algunos de ellos han sobrevivido al paso del tiempo y conservan algunas de sus características. Así, la comida que sirven es sencilla y tradicional y los precios son de los más bajos que vas a encontrar en el país. Otro punto a recordar es que no sirven bebidas alcohólicas.

Obviamente, no tienen el estilo de los mejores restaurantes de la ciudad, pero te aseguro que la comida es más auténtica y que el ambiente merece la pena.

Para este día te recomiendo el Bar Mleczny Filarkami, ya que se encuentra a solo 10 minutos de la plaza, en el trayecto hacia el barrio judío donde continúa el recorrido por la tarde. Una de sus ventajas es que tiene menú en inglés, algo que no siempre ocurre en este tipo de locales.

Ten en cuenta que, en general, en Polonia se suele comer sobre las 13:00, aunque no habrá problemas para retrasarse hasta las 14:00 o, incluso, un poco más tarde.

Información práctica

  • Dirección: ul. Starowiślna 29
  • Horario: de 8:00 a 18:00 de lunes a viernes. Sábado y domingo de 09:00 a 16:00

7. Perderse por el Kazimierz y visitar sus sinagogas

Sinagoga Vieja | ©Lars K Jensen
Sinagoga Vieja | ©Lars K Jensen

Después de comer hay que caminar durante unos 10 minutos más hasta llegar al siguiente punto del recorrido: Kazimierz, el antiguo barrio judío de la ciudad.

Esta zona vivió una revitalización tras el rodaje de La lista de Schindler y está considerado como uno de los que ofrece más con más cosas qué ver en toda la ciudad, ya que está repleto de sinagogas y rincones muy interesantes.

En mi opinión, se trata de una de las partes más atractivas de toda la ciudad, tanto por sus calles y edificios como por el ambiente que se vive. Solo tenéis que leer el artículo Qué ver y hacer en el barrio judío de Cracovia para daros cuenta de sus posibilidades durante un viaje.

La calle más importante de Kazimierz se llama Szeroka. En ella vas a encontrar varias sinagogas, librerías judías y restaurantes en los que se sirve comida kosher. Aquí se encuentra también el Monumento al Martirio, que rinde homenaje a los 65000 habitantes del barrio asesinados por los nazis.

Es complicado que os dé tiempo a entrar en todas las sinagogas que hay en la zona. Lo mejor, por lo tanto, es elegir un par de ellas para visitar y el resto verlas por fuera mientras paseáis por el barrio.

Para entrar os recomiendo dos de ellas:

  • Sinagoga Vieja: la más importante de todo el barrio. Aunque la sinagoga actual data del siglo XVI se sabe que en el mismo lugar hubo otra desde un siglo antes. Construida en estilo renacentista, en la actualidad alberga un interesante museo que explica cómo vivía la antaño numerosa comunidad judía.
  • Sinagoga Remuh: es la única que continúa ofreciendo el culto en todo el barrio judío. Su origen está datado en el siglo XVI y esconde un cementerio en su parte trasera. La entrada es de pago, pero se trata de una visita imprescindible, aunque mucho más agradable durante el otoño cuando la presencia de turistas disminuye y las hojas caídas forman una bella alfombra en el cementerio.

Información práctica

  • Horario de apertura: estas sinagogas (y el resto de las de Kazimierz) abren a las 09:00 de la mañana y cierran a las 16:00 de la tarde, aunque en verano el cierre se atrasa hasta las 18:00. Los sábados y los días de fiesta judíos están cerradas.
  • Precio de la entrada: la entrada ronda los 10 PLN (cerca de los 2,5 €). Algunos colectivos pueden comprar una entrada reducida por la mitad de ese precio.

Contrata un tour por el barrio judío

8. Relájate tomando algo en 2 Okna Cafe

Entrada del 2 Okna Cafe | ©Kinga
Entrada del 2 Okna Cafe | ©Kinga

Un buen paseo por las calles del barrio y la visita a las sinagogas merece una recompensa. Uno de mis sitios favoritos para ello en Kazimierz es el 2 Okna Cafe, situado en la calle Józefa.

La cafetería, en la que también sirven dulces, cuenta con un par de mesas en el exterior. Sin embargo, si hace buen tiempo os recomiendo entrar a su patio interior.

Además de café y té, el local ofrece a partir de finales de septiembre un estupendo vino caliente. Si os sentís algo más atrevidos, también podéis probar la cerveza caliente o, incluso, la sidra o el vodka con especias y también calientes.

9. Un escenario de película: las escaleras de La lista de Schindler

Las escaleras de La lista de Schindler | ©Dennis Jarvis
Las escaleras de La lista de Schindler | ©Dennis Jarvis

Un lugar interesante relacionado con Oskar Schindler, en este caso con la película, son las escaleras situadas en un patio interior entre las calles Jozefa y Meiselas. Si habéis visto el film reconoceréis el escenario de una de sus escenas más dramáticas, la que refleja el desalojo del gueto por parte de las tropas nazis.

Contrata un tour por la fábrica de Schindler

10. Plac Nowy, una plaza con un gran ambiente en la que cenar

Plaza Nowy | ©Zygmunt Put
Plaza Nowy | ©Zygmunt Put

Pocos lugares mejores para terminar la visita a Cracovia que la Plac Nowy (plaza Nueva), también conocida por el sobrenombre de la plaza de los judíos. En su centro se encuentra un edificio circular (el Okraglak) que fue construido en 1900 para que sirviera de carnicería avícola.

Hoy en día se han instalado numerosos puestos, tanto en el edificio como en varias zonas de la plaza. En ellos se venden distintos tipos de comida, desde carne a la brasa hasta salchichas, pasando por el plato de comida rápida más popular de Polonia, la zapiekanka.

La zapiekanka, a pesar de su simplicidad, es un plato capaz de satisfacer el apetito y el paladar de cualquiera. Se trata de media barra de pan untada con aceite y mantequilla y que se cubre con ingredientes variados, como jamón, tomates o champiñones. Después, se cubre con queso rallado y se calienta al horno.

La plaza se llena de jóvenes (y no tan jóvenes) para comer algo, hasta el punto de que es complicado sentarse en alguna de las escasas sillas que hay en el lugar. No obstante, también podéis pedir vuestra comida y buscar algún banco libre.

Si tenéis ánimo y ganas, las calles cercanas a la plaza están repletas de cafeterías y pubs. El ambiente estudiantil de la ciudad se deja notar en estos locales, cuya presencia han dado al barrio una atmósfera festiva y algo bohemia.

Cómo llegar desde el aeropuerto a la ciudad para no perder tiempo.

Tren al aeropuerto de Cracovia | ©Melinda van den Brink
Tren al aeropuerto de Cracovia | ©Melinda van den Brink

La manera más rápida para llegar del aeropuerto a la ciudad de Cracovia es contratar un traslado privado. Dependiendo del tráfico, solo te va a llevar unos 25 minutos.

Si preferís transporte público tampoco debéis preocuparos demasiado por la tardanza en alcanzar la ciudad. Existen varias líneas de autobús (208, 252 y la 902) con una alta frecuencia de salida que te dejarán en el centro en unos 45 minutos.

Por último, el medio de transporte más rápido es el tren. Cada 30 minutos, aproximadamente, sale uno del aeropuerto que llega a la ciudad en solo 18 minutos. La parada en Cracovia se encuentra en la estación central (Kraków Główny), a escasos minutos de la entrada al centro histórico.

¿Dónde cambiar de euros a zlotys?

Billete złoty | ©Dariusz Gąszczyk
Billete złoty | ©Dariusz Gąszczyk

Un buen sitio para cambiar dinero es el gran centro comercial situado al lado de la estación central de trenes. En la primera planta hay un par de casas de cambio con una buena tasa.

En el centro de la ciudad también vais a encontrar más locales de cambio, con una tasa mucho mejor que la que podéis encontrar en el aeropuerto. Uno de los mejores consejos para visitar Cracovia es que no cambiéis nunca nada más llegar, sino que comparéis entre dos o tres para hacerte una idea del cambio más favorable.

Por otra parte, vais a poder pagar con tarjeta en muchas tiendas y restaurantes, sobre todo si están por la zona más turística. Si preferís sacar dinero en un cajero os recomiendo comprobar las posibles comisiones que os va a cobrar vuestro banco por la retirada de efectivo en el extranjero.