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10 cosas que hacer en Cracovia con niños

Si vas a viajar a Cracovia con niños, no pienses que se van a aburrir, porque son muchas las actividades y museos pensados especialmente para ellos. ¡Disfrutarán como nunca!

Ana Caballero

Ana Caballero

Lectura de 10 minutos

10 cosas que hacer en Cracovia con niños

Niños jugando en la plaza, Cracovia | ©Roman Boyko

Organizar un viaje con niños no siempre es fácil, especialmente si vas a una ciudad como Cracovia que, aparentemente, es muy histórica y no llama al turismo familiar. Sin embargo, te sorprenderá saber que hay muchas actividades y visitas que los niños disfrutan especialmente.

Leyendas, historias, diversión, juegos… Cracovia es una ciudad con mucho que ofrecer a todo tipo de turistas, incluso a los más pequeños. Desde museos históricos con un aire diferente hasta parques acuáticos y castillos medievales, la ciudad polaca termina encandilando a los espíritus más infantiles. Te cuento qué no puedes perderte si vas a visitarla con niños.

1. Pequeñas aventuras en las Minas de Sal de Wieliczka

Familia visitando las minas | ©Andrew Milligan sumo
Familia visitando las minas | ©Andrew Milligan sumo

Entre las galerías y pasadizos de las Minas de Sal de Wieliczka los niños se sentirán como exploradores en busca de un tesoro. Más allá de su valor histórico (de estas minas se ha extraído sal desde el siglo XIII), son muchas las esculturas, monumentos y leyendas que irán apareciendo durante la visita. Poco a poco iréis bajando escalones e introduciéndoos en sus profundidades, algo que siempre les produce mucha emoción y curiosidad.

Ojo, antes de ir, debéis tener en cuenta que es una de las atracciones turísticas más famosas de Cracovia, por lo que suele haber mucha gente. Para evitar tener que hacer una larga cola que canse a los más pequeños antes de siquiera iniciar la visita, os recomiendo comprar las entradas para las Minas de Sal de Wielicza con antelación. Así además también podréis reservar un tour con un guía especializado que vaya contando todas las historias y peculiaridades de este lugar, algo que mantendrá a los niños más interesados.

Por lo general, esta excursión siempre gusta mucho a toda la familia, ya que es algo diferente, y tiene descuentos para los niños menores de 12 años. Aún así, te recomiendo echar un vistazo a algunos consejos específicos para visitar las minas de sal con niños, porque hay aspectos que a lo mejor no has pensado pero que necesitas planificar antes de ir, como el llevar una alternativa al carrito si viajas con bebés.

Reserva una excursión a las Minas de sal desde Cracovia

2. Descubre el Dragón del Castillo Wawel

Dragón del Castillo Wawel, Cracovia | ©Pedro Pepio
Dragón del Castillo Wawel, Cracovia | ©Pedro Pepio

¿Tus hijos están obsesionados con las historias de dragones y castillo? Pues tengo la excursión perfecta para dejarles con la boca abierta durante vuestro viaje a Cracovia: el Castillo Wawel. Además de que el edificio ya invita a entrar y a descubrir las leyendas que se alojan en él, los más pequeños alucinarán cuando, hacia el final de la visita, se encuentren con un dragón.

La historia del castillo

Para llegar a la Cueva del Dragón primero habrá que recorrer el resto de estancias del Castillo Wawel, que también guardan secretos e historias de caballeros. La edificación data del siglo XIV y, antes de que la capital de Polonia se trasladase a Varsovia, fue hogar de los reyes del país.

Aunque ahora la realeza ya no habita en él, este castillo lo que sí acoge son grandes obras artísticas del Renacimiento italiano, además de una amplia colección de orfebrería, armas, grabados, etc.

La leyenda del dragón de Wawel

Antes de salir del castillo, entraréis por un túnel que en realidad es un pasadizo que conecta con una famosa cueva. Allí hay una gran escultura con forma de dragón lanzando una llamarada. Cuenta la leyenda que este dragón atemorizó a las gentes de los alrededores del castillo durante años hasta que un astuto zapatero le engañó para que se comiese una oveja llena de azufre.

No sé si esta historia es real, pero te aseguro que tus hijos se la crearán y se quedarán un buen rato contemplando la figura del animal. ¡El “colorín colorado” perfecto para esta excursión!

3. Diversión y juegos en el Museo de Pinball

Museo de Pinball | ©Pointry
Museo de Pinball | ©Pointry

A los niños les encanta jugar, así que te propongo dejarles pasar una tarde en el Museo de Pinball de Cracovia. Además, los adultos también disfrutaréis rememorando vuestra infancia entre las decenas de máquinas recreativas que hay en este especial museo. Pero que esta palabra no te engañe, aquí no se trata solo de ver, sino también de jugar.

Al ser un museo totalmente interactivo los niños disfrutarán como nunca probando todas las máquinas y descubriendo unos juegos que, aunque al principio les resultarán “anticuados”, terminarán enganchándolos. Si estás haciendo cálculos de todas las monedas que vas a necesitar para que puedan jugar, no te preocupes, con el precio de la entrada (aproximadamente 20zl para menores y 40 para adultos) hay acceso libre a todas las máquinas. ¡Te costará sacarlos de allí!

Por si fuera poco, llegar al museo es ya toda una aventura por el lugar en el que está emplazado. Se encuentra cerca de la Ciudad Vieja, pero para entrar tendréis que hacerlo por un callejón que da a una puerta trasera. Sin duda, es como un viaje en el tiempo para niños y para quienes quieren volver a sentirse niños.

4. Visita el Museo de Cera y a las personalidades polacas más importantes

Museo de Cera de Polonia | ©Wax Museum
Museo de Cera de Polonia | ©Wax Museum

¿Alguna vez has llevado a tus hijos a un museo de cera? Si la respuesta es no, quizá tu visita a Cracovia sea el momento de cambiar eso. El Museo de Cera de esta ciudad es bastante nuevo, ya que se inauguró en 2016 con el fin de presentar a las personas más importantes de la sociedad polaca cara a las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Es normal que a los niños les cansen los largos tours históricos por las ciudades, por eso visitar este museo puede ser una alternativa mucho más entretenida. Descubrirán quiénes son las personas referentes en el país, además de otros famosos, y podréis ir contándoles por qué están ahí o cuáles han sido las aportaciones de Juan Pablo II, María Teresa de Calcuta o el futbolista Robert Lewandowski.

La entrada además es bastante asequible (aproximadamente 30zl) y los menores de 7 años la tienen gratis. Quizá no sea una actividad a la que dedicar todo un día pero, al estar cerca de la Plaza del Mercado de la ciudad, podéis ir al museo tras visitarla.

5. Vuelve a la Edad Media en el Museo Subterráneo

Museo Subterráneo | ©Andre Chang
Museo Subterráneo | ©Andre Chang

Cracovia es una ciudad que en ocasiones parece sacada de un libro de historia medieval, sobre todo su zona más antigua. Es muy probable que a los niños les entre la curiosidad por saber cómo se vivía en esa época y cómo hemos cambiado. Para resolver todas sus dudas, nada como una visita el Museo Subterráneo, donde podrán aprender de manera interactiva y divertida cómo fue la Edad Media en Cracovia.

Entrar a este museo implica dejar atrás el presente para abrir la puerta al pasado. Eso sí, habrá que bajar unos cuantos escalones, así que tenlo en cuenta si lleváis carritos. Una vez allí podréis descubrir en familia la historia de Cracovia durante el Medievo.

A pesar de que la mayoría de los museos históricos suelen aburrir a los niños, este cuenta con mapas, recreaciones, luces, sonidos… Que ayudan a crear un ambiente didáctico y entretenido mientras se descubren los hallazgos arqueológicos que se han recuperado de la ciudad antigua, como objetos funerarios o restos del pavimento. Además, también suele haber exposiciones temporales que narran otros eventos históricos.

Una de las grandes ventajas del museo es que el precio es bastante económico (cuenta con un bono familiar de aproximadamente 48zl) e incluso hay un día a la semana que es gratuito, pero no te recomiendo ir ese día porque suele haber mucha gente y los niños no podrán disfrutar igual.

6. Descubre una Cracovia construida con legos en HistoryLand

Niños en HistoryLand | ©historia.org.pl
Niños en HistoryLand | ©historia.org.pl

¿Tus hijos se aburren durante las excursiones y tours históricos? Te voy a dar una solución: Historyland. Puede que siga siendo un museo de historia, pero cuando hay legos de por medio, la diversión toma protagonismo y los niños se muestran menos reticentes a visitar este museo. Aunque parezca mentira, todas las recreaciones de este museo están hechas con legos, haciéndolas mucho más atractivas ¡y originales!

Además de poder hacer un recorrido por la historia de Cracovia a través de legos, también podréis poneros gafas de realidad virtual y transportaros al monasterio de Jasna Góra. No hay una mejor manera de conocer cómo Cracovia ha cambiado a lo largo de los años, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial. Sin duda, tu familia y tú no podéis dejar pasar esta visita que, además, sale a muy buen precio (100zl aproximadamente el combo familiar de 2 adultos + 2 niños).

Como no podía ser de otro modo, la última parada tenía que ser una sala de juegos llena de bloques lego para que los pequeños puedan construir sus figuras y plasmar todo lo que han aprendido.

7. Conoce animales de todo tipo en el zoológico de Cracovia

Pavo Real del Zoo de Krakow | ©Craig Wyzik
Pavo Real del Zoo de Krakow | ©Craig Wyzik

Si a tus hijos les gustan los animales, ¿has pensado en incluir el Ogred Zoo como una parada en vuestro viaje a Cracovia? Tengo que avisarte de que está algo lejos de la ciudad, aunque se puede llegar fácilmente en el autobús 134. Aunque es uno de los zoos más antiguos del mundo (se fundó en el siglo XV), también es uno de los mejores, ya que se ha ido modernizando para acoger a más de 1000 animales e incluso criar especies raras.

Está claro que a los niños les encanta ver a grandes depredadores desde la distancia, algo que podrán hacer también aquí, pero además tendrán la oportunidad de acercarse y alimentar a aquellos animales más simpáticos. Sin embargo, lo que más les llamará la atención será la libertad con la que los flamencos rosas y los pavos reales caminan por el recinto

8. Diversión acuática en el Parque Wodny

Parque Wodny | ©Andrzej Skołuba
Parque Wodny | ©Andrzej Skołuba

Viajes a Cracovia en verano o vijes a Cracovia en invierno, el Parque acuático Wodny: siempre es una opción divertida y perfecta para los niños (y el resto de la familia). Al estar mayormente cubierto, las inclemencias del tiempo nunca son un problema para tirarse por sus toboganes, darse un baño en sus piscinas o relajarse en sus saunas. Además, cuenta con zonas específicas para los más pequeños, entre las que destaca la isla de los piratas.

Aunque no es un parque enorme, sí es el más grande de Polonia y de hecho es bastante completo. ¿Por qué lo digo? Porque cuenta con atracciones para todas las edades, por lo que cualquier niño será bienvenido, desde los más pequeños hasta los que comienzan la adolescencia. Mientras tanto, los padres podéis vigilarlos desde las hamacas o hacer turnos para ir a la sauna.

Ten en cuenta que durante los meses de verano suele estar más lleno, ya que se abre también su área exterior (Aquapark Beach). Además, el precio es algo más caro (durante el resto del año el acceso general cuesta aproximadamente 80 zl/hora para tres personas).

9. Camina entre los artistas callejeros de la Plaza del Mercado

Plaza de Mercado Wroclaw | ©Hrs Poland
Plaza de Mercado Wroclaw | ©Hrs Poland

A veces no necesitamos grandes excursiones para pasarlo bien con nuestros hijos. La Plaza del Mercado de Cracovia es un ejemplo de ello; cuenta con numerosos atractivos que mantendrán a toda la familia entretenida, como artistas callejeros o puestos de comida y objetos artesanales.

Al ser el centro de la ciudad, la Plaza del Mercado está siempre llena de vida. Además, es una zona peatonal, por lo que no tendrás que preocuparte de los coches si de repente uno de tus hijos sale corriendo tras una paloma o para acercarse a alguno de los músicos que tocan allí.

Después de tanto ajetreo seguro que les entra hambre, así que puedes comprarles un bollo típico de Cracovia, el obwarzanek, o probar el menú de alguno de los restaurantes de Cracovia.

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10. Vuela en el Museo de la Aviación Lotnictwa Polskiego

Visitando el Museo de la Aviación Lotnictwa Polskiego | ©Daniel Delimata
Visitando el Museo de la Aviación Lotnictwa Polskiego | ©Daniel Delimata

Puede que los niños suelan mostrar recelo si les dices que vais a ir a un museo, pero en cuanto lleguen al de Aviación se les pasarán todas las dudas. ¿Por qué? Porque todo el lugar impresiona bastante y permite que los pequeños de la casa se acerquen (e incluso entren) a varios aviones y helicópteros.

Como es un museo al aire libre, los niños tendrán toda la libertad del mundo para poder moverse y correr entre la enorme colección de aeronaves antiguas, entre las que destacan aquellas de las guerras mundiales y la flota soviética. Para hacer la visita aún más especial, podrán ponerse el casco y sentarse en la cabina de alguno de los aviones más legendarios; ¡se sentirán como verdaderos pilotos!

Tus hijos seguro que están deseando viajar a Cracovia tanto como tú, así que asegúrate de incluir alguno de estos planes para que que su experiencia sea aún mejor.

¿Cuándo es la mejor época para ir a Cracovia con niños?

Patinaje sobre hielo | ©RichardBH
Patinaje sobre hielo | ©RichardBH

Aunque Cracovia tiene su encanto durante todo el año, no te voy a engañar, los meses de invierno pueden ser bastante fríos. A pesar de la gran variedad de actividades interiores que hay para hacer en la ciudad, como visitas a museos o a las mejores iglesias de Cracovia, Cracovia se disfruta mucho al aire libre, entre sus parques y calles. El frío, la lluvia y las pocas horas de luz no son los mejores compañeros de viaje, créeme, por eso es mejor ir en primavera.

El frío puede ser helador en Cracovia y los niños pueden pasarlo un poco mal si tienen que estar caminando o haciendo cola con mal tiempo. Yendo en los meses entre abril y septiembre, por ejemplo, los más pequeños podrán disfrutar y tú no tendrás que preocuparte de que cojan un resfriado. El único mes de invierno en el que sí te aconsejaría viajar a la ciudad polaca es en diciembre, cuando las luces, mercados y decoración de Navidad en Cracovia están puestas, ¡a los críos les encantan!