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11 cosas que hacer en las Cataratas del Niágara con niños

Tanto si lo vuestro es la naturaleza como si os apasiona la aventura, las cataratas del Niágara son el escenario perfecto para una excursión en familia. Hay muchísimo que ver, así que hemos seleccionado para vosotros las mejores opciones. ¡Que las disfrutéis!

Ana Caballero

Ana Caballero

Lectura de 8 minutos

11 cosas que hacer en las Cataratas del Niágara con niños

Visitando las Cataratas del Niagara | © VV Nincic

Seguramente ya sepas qué ver y qué hacer en las Cataratas del Niágara, pero ¿sabes cómo adaptar la visita a los más pequeños de la casa? Las cataratas de Niágara son un enclave natural único. Si a los adultos nos fascinan, los niños no se quedan atrás y es común verlos embelesados con la caída del agua.

Además, alrededor de las cataratas se han edificado diferentes atracciones y centros de ocio pensados para aprovechar al máximo la visita a este parque natural. Por supuesto, muchas de estas atracciones están específicamente pensadas para un público infantil o adolescente: te las contamos en detalle para que puedas planear tu viaje.

Sean cuales sean las vacaciones que os gusta disfrutar con los peques, preparaos para una escapada inolvidable.

1. Navegad en el crucero Maid of the Mist o en el Hornblower para que alucinen

Viaje en el Maid of the Mist | ©Rémi Boyer
Viaje en el Maid of the Mist | ©Rémi Boyer

Ambos cruceros hacen el mismo recorrido, aunque el Maid of the Mist parte desde el lado estadounidense y el Hornblower del canadiense. Los distinguiréis por el color de los chubasqueros que os dan al subir y que resultan muy prácticos porque en los veinte minutos que dura el trayecto se acercan tanto a las cataratas que además de quedarte con la boca abierta ante la grandeza del espectáculo, te mojas.

Los niños (y no tan niños) lo pasan fenomenal. Ambos cruceros tienen varias cubiertas y espacios interiores, por lo que puede disfrutarse del espectáculo también si el clima no acompaña. En cualquier caso, una muda de ropa para evitar resfriados no está de más.

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2. Lleva a los niños a la Cueva de los Vientos y deja que se sorprendan con el ascensor

Inicio a la Cueva de los vientos | ©Deborah Osborne
Inicio a la Cueva de los vientos | ©Deborah Osborne

Vas a encontrar muchos lugares en los que las vistas de las Cataratas del Niágara serán alucinantes, pero en la parte inferior del río tienes uno muuuy especial: Cave of the Winds o la Cueva de los vientos. Si contratas esta visita, sea como parte de un tour organizado o como acceso por cuenta propia, los niños viajarán en un ascensor hasta una plataforma que conduce a una de las vistas más impresionantes de las cataratas.

¡Ojo! Tendréis las cascadas encima, así que cuenta con que os vais a mojar, aunque eso solo aumentará la diversión de los más pequeños, claro está.

3. Haced uno de los trekkings del Parque Estatal para disfrutar de un escenario impresionante

Mirador del Whirlpool State Park | ©Niagara Falls Page
Mirador del Whirlpool State Park | ©Niagara Falls Page

Si tus niños son de los que les gusta moverse y hacer actividades al aire libre, este es vuestro recorrido. El Parque Estatal Whirpool ofrece una vista impresionante de las cataratas. La subida a la cima cuesta un poco, pero el camino merece la pena y en la parte superior del parque hay espacio para darnos una buena recompensa en forma de picnic mirando el río Niágara. ¡Para no perdérselo!

No hace falta reservar entradas ni pagar un precio adicional: sigue los senderos marcados al ritmo que marquen los pequeños de la casa hasta merenderos y miradores.

4. Que aprendan disfrutando en el paraíso de las aves: Bird Kingdom

Ibises escarlatas en el Bird Kingdom | ©Gary J. Wood
Ibises escarlatas en el Bird Kingdom | ©Gary J. Wood

Bird Kigdom es una de las atracciones más famosas del Niágara, y no es para menos, ya que se trata del mayor aviario en libertad del mundo. Sí, como lo oyes: un edificio enorme habilitado para que vuelen pájaros libremente.

La visita incluye una exposición sobre las cataratas del Niágara y sobre aves, pero la parte más conocida es en la que se puede tomar contacto con los animales. ¡Es muy emocionante! A los niños les fascina sujetar loros y guacamayos, o ver de cerca otros animales como serpientes, tortugas o incluso dragones barbudos. Si te documentas un poco antes de ir podrás aprovechar y explicar a los niños qué animales son los que están viendo y la visita se convertirá en educativa además de en divertida.

5. ¿Quién dijo miedo? Para los más valientes, ¡la tirolina!

Tirolina en el Niagara | ©Matt Clare
Tirolina en el Niagara | ©Matt Clare

Todos hemos sentido ese subidón de adrenalina al montar en tirolina y dejar de tocar suelo, ¿verdad? Pues imagínate que la tirolina en cuestión recorre a 70 km/h. la espectacular bajada hacia las cataratas del Niágara. ¡Una experiencia así no se olvida!

La tirolina es apta para niños a partir de siete años, pero hasta los trece han de ir acompañados por un adulto. ¿Ya tienes ganas? Las entradas se pueden comprar en taquilla al pie de Clifton Hill y el precio es de unos 50€ por persona.

6. Recorred juntos Clifton Hill, una calle única

Calle Cliffton Hill | ©Jorge Láscar
Calle Cliffton Hill | ©Jorge Láscar

Por algo se conoce Clifton Hill como ”la calle de diversión más famosa del mundo”: se trata de un parque de atracciones a diez minutos de las cataratas. Los niños se lo pasan en grande con las casas encantadas, el mini golf temático de dinosaurios o la noria de cincuenta y cuatro metros con unas vistas que en un día despejado llegan… ¡hasta Ontario!

Sean cuales sean los gustos de tus peques, en Clifton Hill hay mucho por descubrir. Para los mayores también hay tiendas de souvenirs y museos para curiosos: el museo de los Records Guinesso el Museo y teatro en 4D de rarezas Ripley. Un plan completo e ideal si eliges la excursión de dos días a las Cataratas del Niágara en lugar de la excursión de un día.

7. Llévales a comer al Rainforest Café, el favorito de los más pequeños

Dentro del Rainforest Cafe | ©Sue Thompson
Dentro del Rainforest Cafe | ©Sue Thompson

Ya sabemos al viajar con niños que el tema de la comida puede ser delicado. ¡No te preocupes! La oferta gastronómica de Clifton Hill es también muy variada. Aunque nunca está de más llevar algo para picar o tener el snack favorito de tus peques a mano, en Clifton Hill puedes encontrar desde comida rápida a cocina de calidad.

Y si quieres, además de comer, llevarte una experiencia única, visita el Rainforest Café: un restaurante temático cuyas puertas abren paso a la selva. Dentro hay un ambiente tropical con vegetación, animales, sonido ambiental y alguna que otra tormenta. En lo referente a comer en las Cataratas del Niágara también tienes muchas opciones. ¡Échales un vistazo antes de llegar al parque!

8. Haz que se lleven de recuerdo unas vistas de película

Vista desde el Skylon Tower restaurant | ©Mark
Vista desde el Skylon Tower restaurant | ©Mark

Las alturas nunca estuvieron tan cerca: en tan solo cincuenta y dos segundos, el ascensor de la torre Skylon te llevará a la última planta, que se encuentra… a 230 metros. Y eso no es todo, ya que allí hay un restaurante que se encuentra en una planta giratoria para que no te pierdas nada mientras cenas. De hecho, si quieres tirar la casa por la ventana y reservar un tour para ver las Cataratas del Niágara en helicóptero, que sepas que hay una opción que incluye el almuerzo en esta torre.

Desde la plataforma de observación puedes ver no solamente las cataratas, sino una extensa vista de Estados Unidos y Canadá. Especialmente recomendado al final del día, cuando comienzan a encenderse las luces de las ciudades. ¡Impresionante!

9. Si lo vuestro son las mariposas… os va a encantar

Conservatorio de Mariposas cerca de las Cataratas | ©Robert Linsdell
Conservatorio de Mariposas cerca de las Cataratas | ©Robert Linsdell

A nueve kilómetros al norte de las cataratas del Niágara se encuentra el conservatorio de mariposas, en el que multitud de especies vuelan a lo largo y ancho de cuarenta hectáreas. Podéis observar más de dos mil mariposas de sesenta especies tropicales diferentes.

Si queréis que los niños tengan una experiencia completa, os aconsejo que ese día vayan vestidos con colores vivos, ya que es más probable que las mariposas se sientan atraídas por esos tonos y acudan a posarse para que los pequeños puedan observarlas de cerca.

10. Pasead por Niagara on the Lake: la perla de la zona

Calles del Niagara on the Lake | ©A Yee
Calles del Niagara on the Lake | ©A Yee

Para disfrutar de una escapada tranquila con los pequeños de la casa, hay una población al norte de las cataratas que os ofrece un escenario de película. Se llama Niagara on the Lake en honor al lago que la preside, y que se encuentra rodeado de casitas entre las que da gusto perderse.

En esta pequeña población los niños pueden pasear tranquilamente en un entorno cultural y natural más relajado que el que se ha formado alrededor de las cataratas del Niágara. El paisaje de la pequeña ciudad está muy cuidado para un día de turismo en familia.

11. Disfrutad un final de jornada de fuegos artificiales

Fuegos artificiales en las Cataratas | ©Romain Pontida
Fuegos artificiales en las Cataratas | ©Romain Pontida

Nunca mejor dicho: Los viernes, sábados y festivos el entorno único que son las cataratas del Niágara se vuelve aún más especial gracias a los espectáculos de pirotecnia.

Aunque desde el Skylon Tower la vista es privilegiada, los fuegos artificiales pueden disfrutarse plenamente a pie de catarata. Un regalo a los sentidos, tanto para los niños como para los mayores y un broche perfecto a la visita.

Consejos para organizar tu excursión con niños a las Cataratas

Niños en el Niagara | ©Illini Gardner
Niños en el Niagara | ©Illini Gardner

Planifica tu viaje con tiempo

Coordinar los gustos de toda la familia no siempre es sencillo, sobre todo cuando viajamos con niños, pero como habéis visto, en las Cataratas del Niágara hay todo tipo de atracciones Puede ser toda una experiencia preparar el viaje juntos: así los pequeños de la casa pueden implicarse en los preparativos y disfrutar por anticipado. De este modo, entre todos podéis elegir lo que más os guste y no os quedaréis sin ver nada que os interese. Empezando por planear el viaje con los niños ¡le sacaréis el máximo partido!

Explícales lo que van a ver

Para sacar el máximo partido, puedes ofrecer a los niños un contexto para que disfruten al máximo de su viaje. Por ejemplo, podéis ver la película Up de Pixar y fomentar el entusiasmo por las cataratas (aunque Pixar no se basó en las del Niágara, es una buena introducción para ellos) o, si vuestros niños son un poco mayores, podéis aprovechar Piratas del Caribe.

Saca las entradas por adelantado

Lo más importante es reservar, la excursión a las Cataratas del Niágara desde Nueva York o desde cualquier otro lugar con tiempo. Además, una vez allí, tanto para cenar en la Torre Skylon o navegar en el crucero Maid of the Mist, es mejor reservar o sacar las entradas por anticipado: evitarás colas o, directamente, quedarte sin plan allí mismo y tener que improvisar, lo que puede ser muy frustrante sobre todo si los más pequeños ya se habían hecho a la idea. ¡Que lo disfrutéis!

Recuerda que lleven ropa y calzado adecuados

La visita a las cataratas del Niágara ofrece mucha actividad tanto a niños como a adultos, pero en el caso de los niños es incluso más importante que lleven ropa cómoda con la que puedan disfrutar a tope.

Puede ayudaros a hacer una experiencia inolvidable el equipar a los pequeños de manera que si se mojan en las cataratas tengan algo seco (llevad un par extra de calcetines) y si os aventuráis por los parques puedan caminar cómodamente (que no estrenen zapatillas ese día, para que no generen roces en las caminatas).