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Edimburgo
Qué ver y hacer

Aún con la lluvia, que está presente de forma constante, Edimburgo es una ciudad que brilla como lo hacían en nuestra imaginación esos paisajes de los cuentos que nos leyeron de niños. El castillo coronando la ciudad, las calles medievales, los tejados en punta, las fachadas antiguas casi dibujadas y el verde de la vegetación son elementos que te sumergen en una atmósfera mágica.

A medida que visites los diferentes lugares de la ciudad y vayas conociendo sus historias y leyendas, esta sensación, lejos de irse, conformará la huella que Edimburgo dejará en tu corazón de viajero. Para conseguirlo, estas son las 10 visitas y actividades imprescindibles de Edimburgo.

Visitar el Castillo de Edimburgo

Sin duda es la joya de la corona de la ciudad. Lo verás desde prácticamente cualquier punto del centro (y te recomiendo que busques diferentes perspectivas para fotografiarlo desde abajo) y está abierto al público tanto para visitas guiadas como para visitar por cuenta propia durante todo el año.

El Castillo de Edimburgo no solo ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad, sino que también alberga importantes espacios como el Museo Nacional de la Guerra o la exposición de las Joyas de la Corona. Podrás subir hasta la cima caminando o en cualquiera de los autobuses urbanos de la ciudad. En este artículo sobre cómo comprar entradas para el Castillo de Edimburgo tienes toda la información necesaria para que tu visita sea un éxito.

Descubrir las leyendas y misterios de la ciudad

Edimburgo es una ciudad de cuento no solo por sus paisajes, sino también por las leyendas e historias que hay detrás de cada uno de sus rincones. ¿Sabías que uno de los alcaldes de la ciudad inspiró la historia de Dr Jekyll y Mr Hyde? ¿Qué hubo una pareja de ladrones que se dedicaron a robar cadáveres con fines médicos? Todo esto y mucho más te lo contarán en los diferentes tours guiados que recorren a pie las distintas zonas de Edimburgo.

Si tengo que recomendarte uno de estos tours guiados, sin duda mi favorito es el que recorre el casco antiguo, pero también tienes una ruta gastronómica o un recorrido por la Ciudad Nueva como opciones. Irte de Edimburgo sin hacer al menos uno de estos ellos sería algo que lamentar.

Hacer la ruta de Harry Potter

Los fans de la saga ideada por J. K. Rowling están de enhorabuena. En esta ciudad vivió la autora durante una de sus épocas más duras y en muchos de sus cafés escribió buena parte de los libros. Además, muchos de los lugares de Edimburgo le sirvieron como inspiración para elegir los nombres de los personajes del libro o para ambientar edificios como el colegio de Hogwarts.

La ruta de Harry Potter por Edimburgo es ya un clásico en la ciudad y si quieres escuchar las historias que hay detrás de ella te recomiendo que la hagas en visita guiada. Podrás ver un partido de Quidditch, visitar la tumba de Voldemort, recorrer el callejón Diagón o hacerte una foto en el Castillo de Hogwarts.

Hacer una excursión a las Tierras Altas de Escocia

Las Highlands o las Tierras Altas de Escocia no son solo el lugar de residencia del famoso monstruo del Lago Ness, son también el lugar en el que se encuentran los mejores paisajes del país, compuestos por montañas, castillos y lagos. Durante tu viaje a Edimburgo, tienes la oportunidad de visitarlos en una excursión organizada de uno o dos días.

En este artículo sobre las mejores excursiones al lago Ness y a las Highland de Escocia tienes toda la información que necesitas para decidirte a conocer más rincones de este estupendo país durante tu viaje.

Ver el atardecer desde Calton Hill

Cuando se visita una nueva ciudad, parece que todos los atardeceres son especiales, pero realmente pocos habrás visto como el que divisarás desde esta colina situada en el centro de Edimburgo. La subida no te requerirá mucho esfuerzo y desde allí verás a un lado el Castillo de Edimburgo y a otro los fabulosos tejados de la ciudad. Una postal irrepetible.

Visitar el Palacio de Holyrood

El palacio de Holyrrod fue la residencia oficial de la reina de Inglaterra en el S.XII y en su interior podrás encontrar muebles y tapices antiguos y salas decoradas con estilo barroco. Sin embargo, lo que realmente te dejará sin habla son las ruinas al aire libre de la abadía agustina perteneciente al palacio; un escenario ideal para dejar volar la imaginación y sentirse en un cuento de hadas.

Probar los haggis y el whisky escocés

El haggis es el plato típico escocés que podrás probar en Edimburgo. Se trata de una comida muy condimentada compuesta por vísceras de cerdo que puede ser servida en plato con acompañamiento o en una especie de kebab. Como bebida, no puedes olvidarte del whisky escocés, muy reivindicado en la capital; si eres auténtico fan de esta bebida disfrutarás mucho con los tours especializados que repasan su elaboración y su historia.

Pasear por los jardines de Princes Street

Después de pasear por las calles de Edimburgo parece difícil encontrar zonas aún más verdes que las que ya salen a tu paso por la capital, pero las hay y una de las más hermosas es la de los jardines de Princes Street. Encontrarás este parque público de estilo inglés situado a los pies del Castillo de Edimburgo; en él se alberga el monumento a Walter Scott y en invierno se llena de puestos navideños. Un paseo por estos parajes es un bálsamo reparador para cualquier estrés.

Visitar la Catedral de St Giles

A mitad de la avenida principal de Edimburgo, Royal Mile, se encuentra esta catedral del S. XII dedicada al patrón de Escocia. Uno de los momentos más bonitos para ver el interior es el atardecer, cuando el sol baja y pasa a través de sus vidrieras.

Ir a la aldea de Dean Village

A orillas del río Water of Leith encontrarás esta pequeña aldea de casa de puentes y casa de piedra. Hoy en día, se trata de un barrio en realidad ya que está situado a tan solo 15 minutos de Princes Street, pero es fácil olvidarse de ello después de andar un rato por sus calles y perderse en el encanto de su vegetación.