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Itinerario para ver Cracovia en 3 días

Si vas a viajar a Cracovia durante tres días, ¡enhorabuena! Es la escapada perfecta para ver lo más destacado de esta ciudad sin necesidad de prisas. Te doy el mejor itineario para aprovechar tu viaje al máximo.

Matteo Gramegna

Matteo Gramegna

Lectura de 10 minutos

Itinerario para ver Cracovia en 3 días

Vista de una de las calles en Cracovia | ©Ostap Senyuk

Historia, arquitectura, gastronomía, cultura... En tres días en Cracovia te dará tiempo de disfrutar de todo eso y además de hacer una de las excursiones más populares (y también más duras) que se hacen desde la ciudad polaca: la visita al campo de concentración de Auschwitz.

Día 1: el casco viejo

Desayunando en Cafe Botanica | ©Maria Jesus M
Desayunando en Cafe Botanica | ©Maria Jesus M

Cracovia es una ciudad encantadora y la mayoría de sus atracciones se ubican en el casco viejo. En tu primer día, puedes dedicarte a explorar el barrio de Stare Miasto, una joya medieval que podrás recorrer fácilmente a pie.

Empieza el día con un desayuno espectacular

Antes de recorrer Cracovia hay que reponer fuerzas. Para empezar el día con energía, te recomiendo el Café Botanica. Este bar se encuentra en calle Bracka 9 y está especializado en la primera comida del día. Otro punto fuerte es la atmósfera del lugar: en el interior, las paredes de ladrillos rojos y las plantas contribuyen a crear un ambiente muy relajante.

Otras opciones a tener en cuenta son el Milkbar Tomasza (calle Sw. Tomasza 24) y el Camelot (calle Sw. Tomasza 17). Si no puedes empezar el día sin una taza humeante de café, dirígete hacia el Wesola Cafe (calle Rakowicka 17), un lugar regentado por unos entusiastas del preciado líquido oscuro. Sus espressos están hechos con el doble de café molido. Nada mal, ¿verdad?

Explora la Plaza del Mercado

La Plaza del Mercado (Rynek Glówny) es el corazón vibrante de Cracovia y el punto de partida de cualquier fin de semana en la ciudad. Este enorme espacio está dominado por la majestuosa Lonja de los Paños (Sukiennice), un edificio de estilo renacentista que hospedaba a los mercaderes que comerciaban en textiles. Paseando debajo de sus arcos podrás comprar unos cuantos souvenirs a precios más que competitivos.

Cuatro metros por debajo de la plaza se encuentra el museo más joven de Cracovia: Rynek Underground. Sus pantallas táctiles y hologramas nos trasladan al pasado, cuando la plaza no había estado ni siquiera trazada. La realidad virtual está flanqueada por unos hallazgos arqueológicos tradicionales (monedas, ropa, etc.) y por los restos de un cementerio del siglo XI.

Debido a su popularidad y al hecho de que el aforo está limitado a 300 personas, es preferible comprar las entradas con antelación. Para tener más información acerca de esta primera etapa, te aconsejo leer el post Qué ver y hacer en la plaza del mercado de Cracovia.

Reserva un tour guiado por Cracovia

Entra en la cercana Basílica de Santa María

Basílica de Santa María, Cracovia | ©Mach240390
Basílica de Santa María, Cracovia | ©Mach240390

Antes de cruzar el umbral, párate un minuto para ver los exteriores. Como puedes ver, sus dos torres son de diferentes alturas. Según cuenta la leyenda, bajo el reinado del duque Boleslaw el Modesto se tomó la decisión de añadir dos torres al cuerpo de la iglesia y se encargó la tarea a dos hermanos.

Cuando el más joven se dio cuenta de que su atalaya era más baja, mató a su hermano por envidia. Sin embargo, el remordimiento le atormentaba y el día en que se iba a consagrar la iglesia, se suicidó con el mismo cuchillo.

Una vez dentro, podrás apreciar los principales reclamos de la Basílica de Santa María que son esencialmente tres: el techo azul, las espléndidas vidrieras y el retablo de madera del artista alemán Veit Stoss que representa la Virgen María entre los apóstoles. Generalmente, puedes acceder sin pagar un billete pero deberás utilizar una entrada lateral. Si te interesa el turismo religioso, puedes consultar el artículo Las 10 iglesias de Cracovia que tienes que visitar.

Sube a la colina de Wawel

Una vez acabada la visita a la basílica, puedes dar un pequeño paseo en dirección sur. En poco más de diez minutos llegarás a los pies de una roca caliza que se eleva sobre el Vístula. En su cumbre se levantan dos símbolos de la ciudad: el castillo y la catedral.

En el siglo XVI, el rey Segismundo I el Viejo llamó a su corte a los mejores artistas polacos y extranjeros que poco a poco tallaron el magnífico castillo renacentista que podemos apreciar en la actualidad. El castillo hospeda unas exposiciones permanentes muy interesantes:

  • Los aposentos reales, una colección de tapices, retratos de reyes y princesas, muebles y cuadros de artistas italianos y holandeses
  • Los apartamentos reales
  • El tesoro y la armería de la Corona que reúne insignias, joyas, armas y armaduras
  • La exposición de arte oriental con estandartes, armas y alfombras turcas y persas y unos cuantos objetos en cerámica provenientes de China y Japón.

Pocos metros más allá se eleva la Catedral de Wawel, el antiguo lugar de coronación de los reyes polacos. Tras cruzar el umbral, podrás admirar el mausoleo de San Estanislao, el santo patrón de Polonia que fue asesinado por el mismo rey Boleslao. Gracias a esta sepultura, la Catedral de Wawel es el lugar de culto más importante de todo el país. Para más info, puedes consultar el post Visitar el castillo de Cracovia: horarios, cómo llegar, visitas guiadas y más.

Vuelve a tu hotel y prepárate para la cena

Bigos, comida tradicional Polaca | ©Caterine Romero
Bigos, comida tradicional Polaca | ©Caterine Romero

Después de una primera incursión, ha llegado el momento de volver a tu alojamiento para un poco de merecido descanso. Tras una ducha caliente estarás listo para salir a cenar. Uno de los restaurantes más apreciados de Cracovia es el Trzy Gęsi que revisita las recetas de la tradición con un toque moderno.

Mi recomendación es la de elegir un menú degustación para empezar un viaje culinario de la mano de sus experimentados cocineros. El establecimiento se halla en calle Kupa 7 y abre de las 17:00 a las 23:00 (martes – sábado) y de las 13:00 a las 20:00 (domingo). Se recomienda reservar con suficiente antelación.

Concluye el primer día en un bar con música en vivo

¿Te encanta el jazz? Si la respuesta es “sí”, debes absolutamente visitar el Piano Rouge. Situado en el corazón de la ciudad (calle Rynek Glowny 46), este jazz bar se caracteriza por el ambiente burlesco con luces rojas, boas de plumas y cojines de terciopelo.

La música en directo se toca cada noche a partir de las 21:00 y mientras disfrutas del espectáculo, puedes tomar un cocktail o una copa de vino. El lugar tiene mucho encanto y es más que recomendable si visitas Cracovia con tu pareja.

En cambio, si te apetece algo más animado, dirígete hacia Kazimierz. El barrio judío es la zona más fiestera de la ciudad y en la calle Estery 5 encontrarás un bar que se ha convertido en una verdadera institución: el Alchemia. Este lugar debe su nombre a las herramientas de los alquimistas utilizadas como decoración y es famoso por su oferta musical. En su salón puedes escuchar jazz y rock de reconocidos artistas y bandas locales.

Reserva un tour guiado por Cracovia

Día 2: una excursión escalofriante

Entrada al campo de concentración de Auschwitz | ©Rafael Wagner
Entrada al campo de concentración de Auschwitz | ©Rafael Wagner

Miles de turistas viajan a Cracovia para visitar un lugar que todo el mundo conoce y que no deja indiferente a nadie: Auschwitz. Todo el mundo debería cruzar su entrada por lo menos una vez en la vida para no olvidar esta triste página de historia.

Dedica medio día al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau

Un fin de semana en Cracovia te dará la oportunidad de visitar un lugar emblemático de la historia contemporánea: el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Este lager es un símbolo del terror y del genocidio perpetrado contra judíos, gitanos y homosexuales y visitarlo te dejará una sensación de angustia. No nos vamos a engañar, no es una excursión fácil pero a veces hay que hacer un esfuerzo para ver en primera persona los horrores de la guerra y de las persecuciones contra las minorías.

El campo de concentración se encuentra en Oświęcim, una localidad a 60 km de Cracovia. Para llegar hasta allí, puedes optar por autobús, tren o coche. Sin embargo, para comprender el significado histórico del lugar y conocer las historias de sus prisioneros, es preferible elegir una visita guiada reservando tu entrada con antelación, sobre todo si viajas a Polonia durante la temporada alta (de abril a octubre).

En el artículo Excursiones a Auschwitz desde Cracovia encuentras todas las informaciones para escoger un tour. En el listado de abajo, en cambio, te facilito unas informaciones útiles para realizar la visita:

  • Auschwitz ha sido un lugar de sufrimiento y de muerte. Mantén siempre el decoro durante la visita.
  • Podrás sacar fotografías en muchas áreas, pero no podrás utilizar el flash dentro de los edificios. En algunas zonas (el salón con el pelo de las víctimas y los sótanos del bloque 11) no es posible hacer fotografías.
  • Antes de salir del hotel, consulta las previsiones meteorológicas. Gran parte del complejo está al aire libre. Dependiendo de la temporada, trae un chubasquero y un paraguas o un sombrero y protector solar.
  • Lleva una mochila o un bolso pequeño. Si tu equipaje mide más de 30x20x10 cm, no podrás llevarlo adentro.
  • Por la crudeza de la visita, si viajas con niños menores de 14 años es preferible evitarla. En este caso, puedes optar por el yacimiento de Wieliczka. El artículo Visitar las minas de sal de Wieliczka con niños explica todo lo que debes saber.

Reserva una excursión a Auschwitz desde Cracovia

Prueba la zapiekanka en Plac Nowy

Comiendo Zapiekanka | ©Zygmunt Put
Comiendo Zapiekanka | ©Zygmunt Put

Al volver a Cracovia, puedes catar una típica comida polaca: la zapiekanka, una media baguette con champiñones, jamón, queso y vegetales. Es el equivalente polaco de la pizza y su nombre deriva del término local para hornear. Si un tiempo era algo barato para estudiantes y trabajadores, hoy en día existen versiones más refinadas que encuentran el gusto de los paladares más exquisitos.

En la ciudad, Endzior es el bar más codiciado. El establecimiento se encuentra en pleno barrio de Kazimierz (Plac Nowy 4) y es conocido por su calidad/precios y por sus porciones generosas. De costumbre, deberás hacer un poco de cola para coger tu baguette.

Termina la jornada en un spa

Tras un día tan complicado a nivel físico como emocional, puedes realinear tu alma en un spa del centro. En Cracovia existe un lugar singular que une dos elementos muy apreciado: los tratamientos relajantes y la cerveza. El establecimiento se llama Beernarium Piwne Spa y se encuentra en calle Floriańska 13, a dos minutos escasos de la Plaza del Mercado. Aquí podrás literalmente bañarte en la cerveza cuyos ingredientes rejuvenecen tu piel. Como plus, esta experiencia original se lleva a cabo dentro de una tina de madera. Al finalizar el tratamiento podrás degustar una cerveza local.

Día 3: descubre la faceta comunista de Cracovia

Iglesia de Nuestra Señora Reina de Polonia | ©Rafael Gómez
Iglesia de Nuestra Señora Reina de Polonia | ©Rafael Gómez

En Polonia como en los otros países al otro lado de la cortina de hierro, el comunismo tuvo un gran impacto sobre la vida de los ciudadanos. En Cracovia, el legado soviético es particularmente evidente en Nowa Huta, un barrio a pocos km del casco viejo.

Revive el pasado soviético de Cracovia

Nowa Huta era una ciudad ideal ideada por Stalin. En sus intenciones, la población era un regalo para los socialistas polacos y un auténtico escaparate para enseñar los avances del comunismo. Sus principales características son las grandes avenidas que parten de una plaza central y conforman una estrella.

Otros puntos de interés son los búnkeres nucleares y la Iglesia de Nuestra Señora Reina de Polonia. También conocida como Arka Pana, este lugar de culto desencadenó un pulso entre los habitantes de Nowa Huta y las autoridades comunistas que no querían edificios religiosos en su barrio ideal.

Después de la caída de la Unión Soviética, las calles cambiaron de nombre: la antigua calle Lenin es ahora avenida Solidaridad mientras que la plaza dedicada a Stalin se ha convertido en plaza Ronald Raegan. Curioso, ¿verdad? Sin embargo, la apariencia de la ciudad sigue siendo la misma y con un tour organizado descubrirás unas anécdotas interesantes. En cambio, si te apetece recorrer Nowa Huta a tu aire puedes tomar un tranvía (líneas 4 y 70) desde la parada del Teatro Slowackiego. Si prefieres otro day trip, puedes leer el post sobre los mejores tours y excursiones desde Cracovia.

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Explora el barrio de Kazimierz

Museo Judío de Galicia | ©Zygmunt Put
Museo Judío de Galicia | ©Zygmunt Put

Una vez de vuelta en Cracovia, puedes dar un paseo por un distrito más tradicional. En la parte meridional del casco antiguo se encuentra el barrio más joven y vivo de la ciudad: ¡Kazimierz!. En la actualidad, es el lugar predilecto de los hipsters que frecuentan sus estilosos cafés y sus galerías de arte. Sin embargo, no siempre fue así.

En el siglo XIV y hasta principios del siglo XIX, en estas calles vivían exclusivamente los judíos que, pese a la restricción de tener que residir obligatoriamente en este lugar, gozaban de unos privilegios: se gobernaban a sí mismos y solo el rey podía ejercer su autoridad sobre ellos.

Todo cambió durante la segunda guerra mundial. Con la llegada de los alemanes, el barrio sufrió numerosas devastaciones. Lamentablemente, la situación siguió igual durante la época comunista y fue solo en la década de 1990 cuando las cosas cambiaron. Una gran ayuda fue dada por la película Schindler's List que fue rodada en algunos puntos del barrio.

Durante tu recorrido puedes visitar la Sinagoga del Templo (calle Miodowa 24), el Museo Judío de Galicia (calle Dajwór 18) y la Iglesias de Skałka (calle Skałeczna). Este último lugar esconde una macabra anécdota, en el siglo XI, el obispo Stanisław de Szczepanów fue asesinado y luego descuartizado por el rey Bolesław el Temerario por una disputa territorial. Si quieres profundizar los conocimientos sobre esta zona de la ciudad, te recomiendo el post Qué ver y hacer en el barrio judío de Cracovia.

Reserva un tour por el barrio judío por Cracovia

Termina tu fin de semana largo con una cena especial

Para despedirse de Cracovia, no hay nada mejor que una bonita cena en un restaurante cálido y acogedor. El restaurante Morskie Oko responde al identikit y estoy seguro de que no saldrás defraudado. El establecimiento se encuentra en la planta baja de un edificio estilo art nouveau en el número 8 de la plaza Szczepański.

El restaurante destaca por su encanto rústico, las vigas de madera y la chimenea que esparce por todos los ambientes un agradable olor a leña. Es el lugar ideal para probar la cocina regional polaca, sobre todo si visitas Cracovia durante el invierno. El establecimiento debe su nombre al lago homónimo en los Montes Tatra.

Su nombre significa “el ojo del mar” porque en el pasado se creía que un túnel subterráneo conectaba con el Báltico. Si te interesa la gastronomía local, te aconsejo leer el post sobre los 10 mejores restaurantes de Cracovia.