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Qué ver y hacer en Nápoles en 5 días

¿Tienes pensado hacer un viaje a Nápoles y visitar la ciudad en 5 días? Estás de suerte, es tiempo suficiente no solo para conocer la ciudad, sino para hacer alguna excursión a sus alrededores.

Carmen Navarro

Carmen Navarro

Lectura de 16 minutos

Qué ver y hacer en Nápoles en 5 días

Castel dell'Ovo | ©N i c o l a

Un viaje de 5 días es tiempo más que suficiente para todo lo que hay que ver y hacer en Nápoles. No solo eso, sino que puedes aprovechar para realizar alguna excursión y conocer lugares cercanos como Pompeya o la Costa Amalfitana, dos lugares para acercarte a la historia y la tradición de la zona.

Nápoles es una ciudad llena de ruinas romanas y con una cultura religiosa que queda representada en las muchas iglesias que hay. Por supuesto, también es un lugar perfecto para probar la mejor gastronomía italiana. Eso sí, sus calles pueden resultar estrechas e incluso algo caóticas, por lo que te aconsejo seguir este itinerario para no perderte por ellas y verlo todo.

Día 1: Recorre el casco histórico de a Nápoles

Plaza Garibaldi | ©CAPTAIN RAJU
Plaza Garibaldi | ©CAPTAIN RAJU

Para tu primer día en Nápoles te propongo conocer su casco antiguo y tres edificios religiosos muy importantes para la ciudad: su Catedral, la Basílica de Santa María Maggiore y la Capilla de San Salvador. No te preocupes porque también tendrás tiempo para pasear por sus calles.

Da comienzo al día en la Plaza Garibaldi

Empieza tu viaje en la Piazza Garibaldi, un lugar muy céntrico donde además se encuentra la estación de tren y varias paradas de bus y la de la línea 1 de metro, por lo que te será muy sencillo llegar, tanto andando como en transporte público. Es una plaza de estilo renacentista, aunque la gran mayoría de sus edificios son modernistas.

Desafortunadamente, los edificios de la Plaza Garibaldi son viviendas privadas, por lo que tendrás que contentarte con dar una vuelta y contemplar sus fachadas. Donde si puedes acercarte más es a los puestos de comida que hay por el recinto. Es un buen lugar para comprar algo si aún no has desayunado.

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Descubre los tesoros de la Catedral de Nápoles

Deja la Plaza Garibaldi atrás y dirígete por la calle de Umberto I hacia la Catedral de Nápoles, que se encuentra a unos 15 minutos andando.

Su nombre oficial es Catedral Metropolitana de Santa María de la Asunción y es uno de los grandes emblemas de la ciudad. Puedes verla por dentro de manera gratuita, aunque tienes que pagar 2€ aproximadamente para acceder al baptisterio.

Lo primero en lo que te fijarás es en la ubicación de la Catedral, que parece encajonada a presión entre el resto de edificios. Lo segundo será en su fachada, con un marcado y sobrio estilo neogótico. Su interior es mucho más curioso, ya que mezcla elementos barrocos, neogóticos y góticos. No te vayas sin visitar el tesoro, que encierra decenas de estatuillas de plata y cápsulas con sangre de San Genaro.

Pasea y come la mejor pizza de Nápoles en Via Tribunali

Comiendo Pizza en Napoles | ©Jeremy Keith
Comiendo Pizza en Napoles | ©Jeremy Keith

Tras salir de la Catedral de Nápoles, quizá sea el momento de hacer una parada y comer algo, ¿qué te parece? A dos minutos está Via Tribunali, una de las avenidas más importantes.

Allí se encuentran varias pizzerías de mucha calidad, como el restaurante Di Matteo, que dicen que tiene la mejor del mundo (y venden porciones por aproximadamente 1€).

Si no te apetece pizza, puedes entrar a cualquier otro restaurante y probar otras comidas típicas de Nápoles, como los arancini, unas bolas de arroz que están riquísimas. Cuando acabes, para bajar la comida, te recomiendo recorrer parte de los 800 metros que conforman Via Tribunali y admirar las fachadas de sus edificios, que están algo estropeadas pero llenas de historia.

Admira la arquitectura histórica de la Basílica di Santa María Maggiore alla Pietrasanta

Al final de Via Tribunali se encuentra la Basílica di Santa María Maggiore alla Pietrasanta, que fue edificada sobre un antiguo templo dedicado a la diosa griega Diana. No solo hay restos clásicos, sino que a través de su arquitectura cuenta la historia y la evolución de la ciudad. El acceso al interior es gratuito y te permitirá además subir al campanario de ladrillo.

Al parecer la zona contigua a donde ahora está la Basílica era continuamente acechada por el Diablo, por lo que el obispo que había en Nápoles en el siglo VI decidió levantar este edificio como protección. Con los años la estructura sufrió daños y tuvo que reconstruirse en el año 1656.

Termina el día en la Capilla de San Severo

Al lado de la Basílica de Santa María Maggiore está uno de los grandes tesoros de Nápoles: la Capilla de San Severo.

La entrada cuesta aproximadamente 8€ y merece la pena pagarla para visitar el Cristo Velado, la famosa escultura de Giuseppe Sanmartino que representa, con gran detalle, la imagen de Cristo muerto.

Lo cierto es que el interior de San Severo está lleno de sorpresas. Por un lado está el Cristo Velado, además de las esculturas de la familia del príncipe Alessandro di Sangro, que utilizó la Capilla como mausoleo.

Por otro lado, si te sientes con fuerzas y no eres aprensivo, podrás ver de cerca dos cuerpos humanos. Como lees, en el subsuelo hay dos esqueletos que conservan perfectamente el sistema circulatorio.

Día 2: Pasea por las calles de Nápoles

Iglesia Gesú Nuovo | ©mweav31
Iglesia Gesú Nuovo | ©mweav31

Aunque no lo creas, aún te quedan algunas cosas que ver en el centro de Nápoles, aunque para el segundo día te he preparado un itinerario algo diferente. Por la mañana puedes dedicarte a ver por dentro un par de edificios religiosos, pero por la tarde te recomiendo pasear y descubrir los encantos de las calles y plazas de Nápoles.

Entra a la Iglesia Gesú Nuovo

En pleno centro napolitano está la Iglesia de Gesú Nuovo, justo en la plaza que lleva su mismo nombre.

Es un edificio que se construyó a finales del siglo XVI y destaca por su fachada de piedra de estilo renacentista, aunque su interior es barroco y muy ostentoso. Lo mejor es que para comprobar su belleza no tienes que pagar, ya que el acceso es gratuito.

¿Sabías que en principio la Iglesia de Jesús Nuevo iba a ser un palacio? Eso explica que su exterior sea tan diferente a la de cualquier otro templo religioso. No obstante, terminó siendo una iglesia y de ahí que por dentro esté tan decorada con frescos, elementos de mármol, cúpulas…

Conoce uno de los grandes emblemas de Nápoles: la Basílica de Santa Clara

Justo enfrente de la Iglesia Gesú Nuovo está el Monasterio de Santa Clara, uno de los templos mayores de Nápoles.

De estilo gótico, su inmensidad y su valor artístico e histórico lo hacen uno de los lugares más visitados de la ciudad. ¿Te la vas a perder? La entrada es gratuita, aunque el acceso al Claustro Grande cuesta aproximadamente 6€.

Además del Claustro, dentro del Monasterio de Santa Clara puedes encontrar desde un museo que recorre la historia de Nápoles, hasta los restos arqueológicos de los baños romanos que había antes allí.

Haz una parada en el Barrio Español para comer

Cuando salgas del Monasterio de Santa Clara toma Via Toledo, una de las arterias de la ciudad, para ir al Quartieri Spagnoli (el Barrio Español), que se encuentra a menos de 15 minutos a pie. ¿A qué se debe ese nombre? Nápoles formó parte de España hasta en tres ocasiones, por lo que este barrio es herencia y prueba de la relación tan estrecha que han tenido ambos lugares. En sus calles se respira un ambiente muy popular y local, perfecto para probar la comida típica.

Cuando hayas llenado el estómago, te recomiendo seguir dando por las estrechas y acogedoras calles del Barrio Español. Concretamente te animo a acercarte a la Galería Umberto I, una estructura de cristal y metal bajo la cual hay diversos comercios, y al Castel Nuovo, un castillo que fue residencia de diferentes reyes cuando Nápoles estuvo bajo el dominio español.

Conoce la Plaza del Plebiscito y sus edificios históricos

Plaza Plebiscito | ©Vyacheslav Argenberg
Plaza Plebiscito | ©Vyacheslav Argenberg

A 5 minutos andando de la Galería de Umberto I y el Castillo Nuevo está la Plaza del Plebiscito, donde se encuentran edificios históricos de la ciudad; es un buen sitio para sentarse a descansar mientras los observas.

Entre ellos, destacan la Basílica de San Francisco de Paula (acceso gratuito) y el Palacio Real (aproximadamente 6€).

Aunque entrar a los edificios es una opción, también puedes limitarte a dar un paseo por la plaza y ver si consigues pasar la prueba que la Reina Margarita ponía a algunos presos para darles la libertad. Al parecer, les colocaba en medio de la plaza, les vendaba los ojos, les daba unas cuantas vueltas y les retaba a caminar en línea recta y pasar entre las dos estatuas que hay en la plaza. Parece más fácil de lo que es, ¡ya me lo dirás si lo intentas!

Observa el atardecer sobre Nápoles desde el Castillo del Huevo

Antes de que el día llegue a su fin, ve al Castillo de Huevo (o Castell dell’Ovo). Está a 15 minutos más o menos andando desde la Plaza del Plebiscito, específicamente en un islote. Por su posición estratégica fue la gran fortificación y defensa de la ciudad ante los ataques. En la actualidad es un centro cultural al que puedes acceder de manera gratuita.

¿Te preguntas a qué viene ese nombre tan raro? La leyenda dice que el poeta Virgilio escondió bajo sus cimientos un huevo que, si se rompía, traería desgracias a la ciudad. No sé si esto será verdad, pero lo que sí te aseguro es que, desde la fortaleza, hay unas vistas preciosas de la bahía de Nápoles (y del Vesubio a lo lejos), sobre todo cuando atardece.

Día 3: Conoce Nápoles Subterránea

Museo Arqueológico de Napoles | ©Istvánka
Museo Arqueológico de Napoles | ©Istvánka

Tu tercer día en Nápoles viene cargado de historia, y para ello no hay mejor lugar que el Museo Arqueológico. Tras dedicar casi toda la mañana a él, te animo a volver a la zona más céntrica a comer algo y seguir paseando por la historia de la ciudad aunque, esta vez, por el subsuelo.

Empieza la jornada en el Museo Arqueológico de Nápoles

Empieza tu segundo día haciendo una visita al Museo Arqueológico de Nápoles.

Aunque está a unos 15 minutos andando del centro, justo en la Plaza Cavour, quizá te resulte más cómodo llegar en transporte público (línea 1 o línea 2 de metro). Es uno de los mejores museos de Nápoles, por lo que te recomiendo comprar la entrada (aproximadamente 15€) y ver sus colecciones de gran valor histórico.

En total hay cuatro plantas en el Museo Arqueológico Nacional; la más interesante, al menos para mí, es el área dedicada a las esculturas y objetos de la época romana. Especialmente llaman la atención los restos que se rescataron de las cenizas de Pompeya.

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Aprovecha para hacer algunas compras en la Galleria Principe di Napoli

Posiblemente dediques toda una mañana a visitar el Museo, pero antes de ir a comer al centro, te recomiendo hacer una parada en la Galleria Principe di Napoli, que está a solo 5 minutos del museo. El acceso por tanto es gratuito, aunque puedes aprovechar para hacer alguna compra.

La historia de la Galleria Principe di Napoli es un poco trágica, ya que nunca ha sido muy bien cuidada. De hecho, ya a principios del siglo XX los napolitanos pedían una restauración del edificio, aunque está no llegó hasta bien entrado el XXI. Ahora su estructura de ladrillo y su techo de cristal es mucho más estable y acoge conciertos y actividades de ocio.

Haz un tour gastronómico por Spaccanapoli

Calle Spaccanapoli  | ©Giuseppe Morlando
Calle Spaccanapoli | ©Giuseppe Morlando

Después de tanta historia, quizá te haya entrado hambre. La zona de Spaccanapoli es una de las mejores para comer. Baja por Via San Sebastiano desde la Galleria Principe di Napoli hacia Benedetto Croce, el primer tramo de esta calle de calles. Una vez allí te recomiendo hacer un tour gastronómico por Nápoles.

Por aproximadamente 40€ disfrutarás de la mejor comida típica (más allá de las pizzas) mientras un guía te explica datos sobre la historia de la ciudad.

Lo bueno de estos tours es que te aseguras de que vas a buenos locales y de que sabes qué pedir. Spaccanapoli es una de las zonas más importantes del centro, aunque podría decirse que en realidad son varias calles.

En cualquier caso, siempre tiene muy buen ambiente y está llena de pequeños locales y tabernas, ¡es el lugar perfecto para combinar la historia y la gastronomía de Nápoles!

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Baja al subsuelo recorriendo la Nápoles Subterránea

¿Te imaginas poder visitar una ciudad por su subsuelo? Hazte con tus entradas para visitar Nápoles Subterránea y descúbrelo (cuestan aproximadamente 10€). Este entramado de túneles (el mayor de Europa) se encuentra a 15 minutos andando desde la zona de Spaccanapoli.

Es una experiencia única en la que descubrirás estos pasadizos que originalmente, durante la época griega, fueron depósitos de agua.

Con los romanos su uso cambió y estos túneles subterráneos pasaron a ser lugares donde extraer roca. Pasaron los siglos y llegó la Segunda Guerra Mundial, cuando funcionaron como refugio durante los bombardeos, salvando miles de vidas. Hoy en día puedes visitarlos, recorrerlos y descubrir las entrañas de Nápoles. Ojo, ¡no son para ti si sufres claustrofobia!

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Descubre las ruinas del Teatro Greco-Romano de Nápoles

Cuando salgas de Nápoles Subterránea lo harás por el Teatro Greco-Romano, que emerge desde el subsuelo de una casa privada. El lugar que se ve hoy en día es romano, aunque también hay restos de lo que fue la construcción anterior, de origen griego. La visita está incluida en tu entrada de Nápoles Subterránea (aproximadamente 10€).

Lo que más impresiona del teatro greco-romano (además de que esté bajo una vivienda) son sus mármoles, que decoran todo el recinto. También es conocido por ser el lugar donde Nerón presentó muchas de sus obras y donde, según se cuenta, no interrumpió su actuación ni durante un terremoto.

Día 4: Descubre las ruinas de Pompeya y sube al Vesubio

Foro de Pompeya | ©Pablo Cabezos
Foro de Pompeya | ©Pablo Cabezos

Muy cerca de Nápoles, a apenas media hora, está Pompeya, una antigua población que quedó devastada, pero a la vez conservada, por la erupción del volcán Vesubio.

Esta visita es imprescindible, por eso para tu tercer día te recomiendo reservar una excursión desde Nápoles a Pompeya y al Vesubio (aproximadamente 90€), la ciudad que se quedó atrapada en el tiempo. Estos tours no solo incluyen el traslado y la entrada, sino también las explicaciones de un guía especializado.

Recinto arqueológico de Pompeya

Comprar las entradas para Pompeya (aproximadamente 15€) es retroceder unos 2000 años. Sé que parece imposible, pero piensa que la lava y las cenizas que cubrieron esta ciudad consiguieron mantener edificios, objetos e incluso cuerpos durante años, concretamente desde el 79 d. C., cuando erupcionó el Vesubio. Es un área bastante grande, por lo que prepárate para andar; hay mucho que ver y hacer en Pompeya.

Esta ciudad fue próspera y rica, aunque la naturaleza nunca estuvo de su parte (unos años antes de la erupción del volcán sufrió un duro terremoto). Durante tu visita podrás comprobarlo y recorrer lugares tan increíbles como el antiguo Foro, el Templo de Apolo o las Villas de los nobles romanos. Todo permanece casi intacto, así que te podrás hacer una idea bastante fiable de cómo era la vida allí.

Reserva una excursión a Pompeya y el Vesubio desde Nápoles

Come algo tras terminar tu visita a Pompeya

Al menos necesitarás toda la mañana para recorrer los restos de esta ciudad romana. Cuando acabes, te recomiendo salir del recinto para llenar el estómago. Quizá pienses que al ser un lugar turístico nada merece la pena y es mejor llevarte un bocata, pero hay muy buenos restaurantes para comer en los alrededores de Pompeya.

Pizza, pasta, tapas y menús mediterráneos… Tienes donde elegir. En las calles aledañas del área arqueológica hay muchos locales donde comer bien a unos 25€ por persona. Cuando acabes, toca seguir con tu visita y conocer al “culpable” de que Pompeya fuese destruida: el Vesubio.

Sube al Vesubio y observa de cerca su cráter

En carro por el Vesubio | ©Kārlis Dambrāns
En carro por el Vesubio | ©Kārlis Dambrāns

La segunda parte de la excursión consiste en visitar el Vesubio. Para ello, si vas con un tour organizado (aproximadamente 90€), irás en el autocar privado. Si no, hay que tomar el bus EAV (unos 3€ el trayecto).

En cualquier caso, luego tienes que seguir andando y pagar el acceso a la cima, que cuesta unos 10€, a no ser que lo tengas incluido en la excursión.

El Vesubio es uno de los volcanes más peligrosos del mundo; pero no te preocupes, no ha habido actividad en él desde los años cuarenta. Subir merece la pena para ver de cerca sus cráteres y sus columnas de humo. Además, a más de 1200 metros de altura, las vistas de Nápoles son bastante increíbles.

Descubre los alrededores de Pompeya

Ya que estás por la zona, cuando bajes del Vesubio, te recomiendo quedarte y ver los alrededores de Pompeya. Es una zona muy bonita y con mucha naturaleza, ¡no querrás perdértela! Uno de mis lugares favoritos es Herculano, una ciudad también sepultada por la lava del Vesubio.

Aunque no sea tan conocida como Pompeya, Herculano también está muy bien conservada. Te recomiendo pasear por ella porque, además, suele haber menos gente. Allí puedes encontrar restos de termas romanas y antiguas viviendas de quienes allí habitaron.

Día 5: Haz una excursión por la Costa Amalfitana

Costa Amalfitana | ©halbag
Costa Amalfitana | ©halbag

Seguro que estando en Nápoles ya has podido ver que la zona de su bahía es muy bella. Sin embargo, para disfrutar realmente de playas de película y de pueblos tradicionales de acantilados rocosos, nada como hacer una excursión a Sorrento y la Costa Amalfitana desde Nápoles.

Para moverte entre ellos lo mejor es ir en un tour organizado que incluya transporte (aproximadamente 90€) para quitarte de preocupaciones, aunque también puedes alquilar un coche. Te cuento cuál podría ser tu itinerario.

Empieza la excursión en Sorrento

Comienza tu viaje por la Costa Amalfitana en Sorrento, una de las ciudades más representativas de esta zona. De las mejores cosas de este lugar es que aún conserva sus murallas, a las que puedes subir para tener una panorámica del mar Tirreno y de la bahía de Nápoles.

El centro histórico de Sorrento está formado por estrechas calles de aire medieval. Hay muchas tiendas y restaurantes, especialmente en la Plaza Tasso, corazón de la ciudad. Cerca está el Vallone dei Mulini, una zona que lleva deshabitada desde 1940 y que por tanto es como un gran bosque salvaje en medio de la ciudad.

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Continúa el viaje hacia Positano

A solo 40 minutos de carretera está Positano, tu siguiente destino y también el de muchos otros turistas, ya que es de las ciudades más visitadas de la Costa Amalfitana. La verdad es que no es de extrañar; sus casas de colores y la vegetación que inunda toda la ciudad le dan un aspecto inconfundible y muy bello.

Lo único malo que tiene Positano es que hay muchas escaleras, así que prepárate para subirlas y bajarlas muchas veces. No obstante, merecerá la pena porque eso querrá decir que ves lugares tan bonitos como la Iglesia de Santa María Assunta y su famosa cúpula o sus playas.

Aprovecha para comer en las playas de Positano

Tras darte un chapuzón en alguna de las playas de Positano, ¿qué mejor que comer algo? Aunque los precios puedan ser algo caros, estar en primera línea del mar también tiene sus ventajas: el pescado de la mejor calidad que podrías imaginar. Te recomiendo probar la pasta con almejas o una buena mariscada.

Cuando acabes, antes de seguir tu viaje, puedes dar un paseo por la arena o tumbarte a descansar un rato en las hamacas que suele haber en cualquiera de las playas. Ojo, si es temporada alta te costará encontrar alguna libre.

Descubre la historia de Amalfi

En Amalfi | ©Nigel Hoult
En Amalfi | ©Nigel Hoult

Tu siguiente parada, a algo más de media hora en autobús de Positano, es Amalfi. Aunque pueda parecer pequeña en comparación con otras urbes Venecia, Génova o Pisa fue, antes que estas tres, la primera de República Marítima de Italia. Como puedes adivinar, la historia recorre sus calles y, además, aquí se encuentra uno de los grandes símbolos de esta zona: su Duomo.

La Catedral o Duomo de Amalfi es de esos lugares que sí o sí tienes que visitar. Entrar cuesta unos 3€ y te permite ver todo el recinto, que en realidad son dos iglesias comunicadas y, entre otras estancias, el famoso Claustro del Paraíso. Construido con columnas de mármol y arcos árabes, allí se encuentran sarcófagos de personas ilustres de la ciudad.

Termina el día en Revello y sube a su mirador

Antes de volver a Nápoles, te aconsejo hacer una última parada en Ravello, que en realidad forma parte de Amalfi. Puede que no sea tan conocida como las ciudades anteriores, pero tiene su encanto. Tanto que durante años ha sido destino de artistas de todo tipo, que acudían allí a relajarse.

Además de pasear por sus calles y tomarte algo en alguna de sus terrazas, lo bueno de acabar el viaje en Ravello es que te servirá como la despedida perfecta. Para ello, ve a Villa Rufolo, una antigua vivienda nobiliaria que hoy en día es centro cultural y también un mirador desde el que observar toda la Costa Amalfitana.

Contrata una excursión a la Costa Amalfitana desde Nápoles

La mejor manera de moverse por Nápoles

Persona Manejando | ©aranprime
Persona Manejando | ©aranprime

Nápoles es una ciudad en la que sus habitantes van normalmente en coche. Sin embargo, como turista es mejor que vayas a pie; por lo general las distancias son cortas dentro del centro histórico.

Si tu hotel está algo lejos, puedes hacerte con billetes individuales de transporte público (aproximadamente 1,10€), pases diarios (más o menos 4,50€) o semanales (unos 16€).

La única circunstancia por la que quizá podría ser interesante alquilar un coche en Nápoles es si tienes pensado hacer varios viajes. El precio por día es de aproximadamente 30€, pero ten en cuenta que circular y aparcar en Nápoles es complicado y algo caótico.

Además, si quieres hacer algún viaje a sitios cercanos, como la Costa Amalfitana, siempre puedes contratar las mejores excursiones organizadas desde Nápoles para evitarte preocupaciones.

¿Lo tienes todo listo? Apunta bien los sitios a los que quieres ir y sigue este itinerario para no perderte nada y disfrutar de Nápoles.