Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestra web, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de cookies. Más información.

Las mejores cosas que ver y hacer en Estambul

Te advierto que es muy difícil decidir entre todas las maravillas de esta caótica, pero esta lista quizás te ayude. ¡A disfrutar!

Alex Grande

Alex Grande

7 de jul. de 2021 • Lectura de 9 minutos

Las mejores cosas que ver y hacer en Estambul

Estambul de fondo | ©Federico Scarionati

Pocos son los que no quedan impresionados por la capital de Turquía. Su cultura, sus costumbres, su comida, sus mezquitas… todo es único y especial en Estambul.

1. Haz un tour guiado por la ciudad

Vista de la Mezquita Azul | ©Lokesh Anand
Vista de la Mezquita Azul | ©Lokesh Anand

Lo primero que tienes que saber es que Estambul es una ciudad grande en la que hay muchas cosas que merecen la pena. Podrías estar semanas recorriendo sus calles y aún no lo habrías visto todo. Lo segundo de lo que te darás cuenta durante estos paseos es que en Estambul todo es diferente y todo tiene un significado; desde los nombres de las calles hasta los monumentos pasando por los gestos que verás hacer a la gente en el bazar. Para descifrar todo esto lo mejor es hacer un recorrido guiado a pie por las diferentes zonas de la capital turca.

En cualquiera de los tours y excursiones que puedas hacer por Estambul, un guía local te acompañará durante dos o tres horas y te enseñará los principales monumentos de la ciudad mientras te explica su significado utilizando un discurso que va más allá de la información estándar que puedes encontrar en cualquier guía por un precio muy asequible.

Hay diferentes opciones en función de la zona de Estambul que quieras visitar y también en función de la parte de la historia que más te interese. Igualmente, encontrarás tours en varios idiomas, algunos de los cuales incluyen la recogida en el hotel o tramos en autobús. Independientemente de la opción que elijas, la experiencia será la de descubrir la ciudad bajo una mirada diferente a la del turista al uso.

2. Navega por el Bósforo en un crucero

Crucero por el Bósforo con Estambul de fondo | ©Can yılmaz
Crucero por el Bósforo con Estambul de fondo | ©Can yılmaz

El río Bósforo separa la ciudad de Estambul en dos zonas: la parte europea y la parte asiática. El mismo río se adentra a su vez en la parte europea en un tramo conocido como “El cuerno de oro” dividiéndola entra la ciudad vieja y el barrio de Gálata. En definitiva, el Bósforo no es solo un emblema de Estambul, sino que navegando por él se pueden divisar las diferentes zonas de la ciudad; por este motivo la opción de hacer un viaje en barco por el Bósforo es tan popular entre los visitantes de la ciudad.

No hace falta gastar mucho dinero para disfrutar de esta experiencia. Por un precio muy ajustado puedes encontrar un tour que, además de recorrer el río Bósforo en un crucero con guía, te ofrece ver la ciudad desde un telesilla y desde un autobús para tener todas las perspectivas posibles de la belleza de Estambul. Te lo cuento todo en este artículo sobre Las mejores excursiones al estrecho del Bósforo desde Estambul.

Además de recorrerlo en barco, el Bósforo hay que admirarlo desde la orilla, concretamente al caer la tarde mientras el bullicio de la ciudad decae y escuchas sonar la llamada a la oración. Esa será una de las imágenes de la ciudad que se te grabará en la mente y que se convertirá en un símbolo de tu viaje.

Qué verás desde el barco

  • El puente de Gálata
  • La fortaleza Rumeli
  • El palacio Beylerbeyi
  • El barrio judío de Balat
  • Las murallas de Constantinopla
  • El palacio de Dolmabahçe
  • La mezquita de Ortakoy

3. Degusta la gastronomía local

No puedes dejar de probar las delicias turcas como el baklava | ©Jeff Miccolis
No puedes dejar de probar las delicias turcas como el baklava | ©Jeff Miccolis

La gastronomía turca tiene fama en todo el mundo y cuando viajas a Estambul te das cuenta de que va mucho más allá del conocido kebab que ha llegado a muchos otros países. Turquía tiene sabores que merece la pena descubrir y una forma de hacerlo es realizando un tour gastronómico por Estambul.

Con un recorrido gastronómico por la ciudad, un guía experto te llevará a sitios típicos de la capital para que pruebes los principales platos mientras aprendes detalles de su fabricación y de cómo la comida se convierte en un ritual más en este país. Esta experiencia te servirá también para conocer la ciudad desde otro punto de vista alejado de los recorridos turísticos.

Si te decides por este tipo de tour, no dudes en pedir a tu guía recomendaciones que puedan serte de utilidad durante tu viaje. Algunos de los platos que probarás serán la pizza turca, el simit, el dolma o el baklava. Puedes reservarlo online y elegir el día y la hora que más te convenga; te recomiendo hacerlo el segundo o tercer día de viaje cuando ya hayas recorrido la ciudad por tu propia cuenta.

4. Escápate a Capadocia, Ephesus y Pamukkale

Viaja en globo para disfrutar de los bellos paisajes de la Capadocia | ©Gerardo Lazzari
Viaja en globo para disfrutar de los bellos paisajes de la Capadocia | ©Gerardo Lazzari

Si puedes sacar tiempo suficiente durante tu viaje, te recomiendo encarecidamente que visites otras ciudades de Turquía aunque tu destino principal sea Estambul. Esto no siempre es fácil si lo haces por cuenta propia, ya que orientarse en el país puede resultar difícil si no se tiene experiencia en el mismo. Para solucionar esto existen excursiones por los alrededores de Estambul con las que conocerás sitios como Capadocia, Ephesus o Pamukkale.

Este tipo de excursiones organizadas te permite despreocuparte de horarios y transporte ya que tienen incluidos todos los desplazamientos, los billetes de avión y el alojamiento en el caso de que vayas a pasar la noche fuera. Aunque puedes conocer estas ciudades en un viaje de un día, mi consejo es que hagas una excursión más larga para poder descubrirlos en profundidad y sin prisa.

Lugares más recomendados de Turquía

  • En Capadocia vas a encontrar apasionantes paisajes cuyos colores parecen sacados de un cuadro. En esta región se encuentra una ciudad subterránea y el llamado “valle de las hadas” con castillos excavados en las rocas.
  • Ephesus es toda una lección de historia antigua. Sus ruinas son famosas en toda Turquía y constituyen uno de los destinos más visitados del país.
  • Pamukkale, por su parte, es un lugar conocido por su parque natural y por sus aguas termales. El nombre de la ciudad significa “castillo de algodón”.

5. Visita Santa Sofía y la Mezquita Azul

Santa Sofía | ©Julio Roman Fariñas
Santa Sofía | ©Julio Roman Fariñas

Estambul es una ciudad llena de mezquitas y templos que verás nada más aterrices en la ciudad. Es prácticamente imposible visitarlos todos, pero no pueden faltarte los dos principales: Santa Sofía y la Mezquita Azul, situadas a escasos metros la una de la otra.

Estas dos mezquitas constituyen dos de las obras de arte más famosas y visitadas de la ciudad. Para entrar en la Mezquita Azul, las mujeres deberán taparse el pelo, por lo que siempre es recomendable llevar un pañuelo en la mochila para ello. En estos lugares de culto se entra descalzo y, aunque te proporcionarán bolsas de plástico a la entrada, es aconsejable llevar un par de calcetines extra para mayor comodidad.

Aunque es imprescindible visitar el interior, el exterior de ambas construcciones ya te impresionará de por sí, por lo que no dudes en deleitarte recorriendo los alrededores y buscando la mejor perspectiva para la que será una de las fotografías más icónicas de tu viaje. Tómate tu tiempo para esta visita porque será una de las que más vas a recordar de todas las que hagas en Estambul.

6. Entra al Palacio de Topkapi

Cuarto patio del Palacio de Topkapi | ©Carol Beatriz
Cuarto patio del Palacio de Topkapi | ©Carol Beatriz

El Palacio de Topkapi es el símbolo del poder que alcanzó la región de Constantinopla como sede del Imperio Otomano. Su visita es imprescindible destacando en la misma sus maravillosos jardines, la sala del Harén y la sala del Tesoro.

Lo más importante que tienes que saber es que el acceso al complejo puede resultar agobiante. Puedes comprar las entradas en la puerta o bien de forma online en las máquinas preparadas para ello o bien en taquilla. Una vez tengas las entradas deberás acceder a través de unos tornos.

Puesto que la entrada es a intervalos de tiempo las colas pueden ser bastante significativas, sobre todo si vas en las horas centrales del día. A esto hay que sumar el hecho de que las colas en Estambul no son una fila ordenada como la que podrás esperar en otros países de Europa; es posible que tengas que dar más de un empujón para entrar en el palacio… Eso sí, una vez dentro las aglomeraciones desaparecen y la experiencia merece la pena; hay lugares increíbles para fotografiar.

7. Regatea en el Gran Bazar

Entrada la Gran Bazar | ©*SHERWOOD*
Entrada la Gran Bazar | ©*SHERWOOD*

Una de las experiencias más divertidas que vas a vivir en Estambul es la de ir de compras por el Gran Bazar. Importante: ve sin prisas y sin calcular tiempos, porque, pese a que llegar es fácil, salir puede ser un auténtico laberinto. La mayoría de los puestos del Gran Bazar están en el interior y allí las aglomeraciones se relajan aunque siempre habrá gente allá donde mires. La verdadera colmena está en los puestos del exterior, así que paciencia si te da la sensación de que estás dando vueltas en círculos.

¿Qué hay en el Gran Bazar? De todo: especias, artesanía, alimentos… y las mejores imitaciones de bolsos y zapatos que hayas podido ver en un mercado callejero. El regateo es la norma para comprar cualquier artículo y siempre van a ofrecerte un precio más alto de entrada; que no te sorprenda si el vendedor te persigue literalmente por el bazar ante tu negativa para ofrecerte un precio inferior a su primera oferta.

En pocos lugares podrás realizar compras más auténticas que las que hagas aquí. Consejo importante: deja sitio en la maleta.

8. Entra a la Cisterna Basílica

Cisterna Basílica | ©Andrés Suárez García
Cisterna Basílica | ©Andrés Suárez García

A poca distancia del Palacio de Topkapi está situado uno de los principales lugares de interés de Estambul: la Cisterna Basílica. Este es un depósito de agua de 336 columnas y nueve metros de altura que te dejará boquiabierto nada más atravieses su umbral. Prepárate para hacer cola a la entrada y lleva siempre algo de abrigo para visitar el interior debido a la humedad.

La mejor manera de describir este lugar sería como una ilusión óptica en la que las columnas te envuelven y el agua hace de espejo. Por muchas fotos que hagas en su interior no vas a captar su verdadera esencia: hay que vivirlo y experimentarlo, así que disfruta de la experiencia y olvídate de tu cámara.

9. Sube a la torre de Gálata

La Torre de Gálata sobresaliendo entre los tejados de Estambul | ©adam hles
La Torre de Gálata sobresaliendo entre los tejados de Estambul | ©adam hles

Personalmente, siempre digo que todas las ciudades tienen un punto mítico al que hay que subir para disfrutar de las vistas aéreas. De todos los que encontrarás en Estambul, mi recomendación es que elijas la torre de Gálata, situada en el maravilloso barrio que le da nombre.

Aunque solo tiene 61 metros de alto, destaca por su enorme diámetro y las vistas son perfectas para apreciar los detalles de la famosa zona del Cuerno del Bósforo. La torre está situada en uno de los barrios más cosmopolitas de Estambul; puesto que está abierta hasta última hora de la tarde, te recomiendo que subas antes del atardecer para luego recorrer el barrio y probar las delicias turcas que encontrarás en sus cafés.

10. Disfruta de un baño turco

Hall de entrada a una casa de baños en Estambul | ©Miguel Virkkunen Carvalho
Hall de entrada a una casa de baños en Estambul | ©Miguel Virkkunen Carvalho

El ritmo de la ciudad de Estambul puede resultar estresante. Cuando esto te suceda, echa mano de un remedio infalible que tiene la ciudad para combatir el cansancio que es además todo un emblema cultural: los baños turcos.

Este tipo de recintos son la versión otomana de las conocidas termas romanas. Es un lugar creado para la relajación y limpieza del cuerpo, pero en la actualidad funciona más como un lugar de encuentro social. En los más tradicionales se separan las mujeres de los hombres. Encontrarás todo tipo de opciones y precios, pero si te decantas por los más auténticos no esperes grandes lujos porque los baños turcos no son un spa. Eso sí, la experiencia siempre merece la pena.

Qué hacer en Estambul