El Estadio Azteca vuelve a ponerse en modo Mundial con un choque lleno de lectura táctica. México, en casa y a más de 2.000 metros de altitud, se apoya en lo que le ha dado identidad durante décadas: buena técnica, laterales que atacan, mediapuntas que se mueven entre líneas y una grada que aprieta desde el himno. Sudáfrica llega con el sello de Bafana Bafana: equipo físico, muy fuerte en el duelo, ordenado atrás y peligroso cada vez que roba y lanza la contra.
El historial mundialista entre ambos tiene un capítulo claro: el partido inaugural de 2010 terminó 1-1, con golazo de Tshabalala y respuesta de Rafa Márquez. Esa herida sigue abierta y convierte este cruce en algo más que tres puntos. En una fase de grupos del Mundial, un córner, una segunda jugada o un error en salida pueden marcar el pase a octavos. Verlo en el Azteca, con más de 80.000 personas y las gradas casi verticales, es vivir esa tensión a flor de piel.
En Qatar 2022, México rompió su racha de clasificaciones consecutivas a octavos pese a ganar a Arabia Saudí en la última jornada. El nuevo ciclo mezcla revancha y talento: Hirving Lozano ataca por fuera, Edson Álvarez da equilibrio en el medio y Santiago Giménez llega como ‘9’ en plena explosión goleadora en Europa.
Sudáfrica no estuvo en Qatar, pero ha dado un salto competitivo en la Copa Africana de Naciones: campeona en 1996 y tercera en la edición de 2023, con un bloque intenso y muy unido. Percy Tau aporta desequilibrio, Teboho Mokoena manda en el centro y Ronwen Williams aparece en los momentos límite. México–Sudáfrica en el Azteca es historia y presente de dos continentes en 90 minutos. Asegura tu asiento y vive en directo un partido que puede definir el grupo.
El Estadio Azteca ofrece en torno a 80.000–85.000 localidades para fútbol, con diseño en “bowl”, sin pista de atletismo y una sensación muy similar a los grandes templos de Europa: estás encima del césped. Las laterales bajas equivalen a una tribuna central en Madrid o Lisboa; los fondos reúnen a las porras más ruidosas y los anillos superiores ofrecen una panorámica perfecta para seguir el dibujo táctico.
Tomando como referencia los rangos de fase de grupos en Mundiales recientes (como Qatar 2022, donde las entradas oscilaron aproximadamente entre 60 y 220 € al cambio), es razonable hablar de forma orientativa de unos 50–80 € en las zonas altas, 80–130 € en fondos y esquinas, 130–200 € en laterales medias y 200–280 € en las butacas centrales de mediocampo. Los precios finales dependerán de la categoría oficial, la demanda y el momento de compra, pero estas horquillas marcan el rango en el que moverte para no quedarte fuera de este México–Sudáfrica en el Azteca.